April 20, 2007

Vicente Fox recibe premios a pesar de las críticas

Por Pablo Jaime Sáinz

El ex presidente de México, Vicente Fox, recibirá el Premio por la Democracia y la Paz del Instituto de las Américas, en la Universidad de California, San Diego, el miércoles 25 de abril.

Fox está recibiendo este premio “en reconocimiento a su importante contribución al desarrollo político de México” de acuerdo a la Mesa Directiva del instituto.

El Premio por la Democracia y la Paz reconoce las contribuciones sobresalientes a la consolidación de la democracia, la paz, y las reformas económicas, políticas y sociales en las Américas. Fue entregado por primera vez al Presidente Raúl Alfonsín de Argentina en 1987.

Fox será el 12avo seleccionado para el premio de la organización interamericana sin fines de lucro.

“La Mesa Directiva ha decidido que Fox hizo un buen trabajo en profundizar las instituciones democráticas en México”, dijo en entrevista Jeffrey Davidow, presidente del instituto y ex-embajador de E.U. en México durante los dos primeros años del mandato de Fox.

Aunque Davidow dijo que el Instituto de las Américas ha recibido muchas llamadas de apoyo para Fox, cuando varios residentes de Tijuana escucharon del premio, dijeron que el ex-presidente no se merece ningún reconocimiento.

La mayor critica que citan es la controversia electoral que alega que el candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador fue despojado de su victoria sobre el candidato del partido de Fox, el PAN, Felipe Calderón.

También dicen que Fox “prometió mucho, hizo muy poco”.

“Cuando fue electo en el 2000, nos dio la esperanza de que México iba a ser mejor después de 70 años del PRI”, dijo Federico Ortiz, un residente de Tijuana. “Pero en la práctica, se convirtió, de cierta manera, en los priístas que tanto criticó durante su campaña”.

“Entendemos que haya serias criticas para Fox, pero al final de día, México es un país más democrático con instituciones más fuertes después de seis años de Fox”, dijo Davidow. “El premio reconoce ese logro”.

David Carruthers, un profesor de ciencias políticas que se especializa en política mexicana en San Diego State University, dijo que, aunque Fox fue una figura popular, su mandato decepcionó a muchos de los que creían en él.

“Fox fue, por supuesto, más decepcionante como actor político y como líder que como fue durante la campaña, prometiendo todo a todos, y sin tener las habilidades políticas para cumplir casi nada de eso”, dijo Carruthers. “En algunos aspectos, eso contri-buyo a una ‘brecha de credibilidad’ para la democracia. Eso es un problema en las democracias jóvenes de todo el mundo –si la democracia no puede entregar buenos resultados en la practica, no desarrolla legitimidad popular”.

Pero Davidow señaló que “el Presidente Fox en verdad entendió que su elección representó el final del presidencialismo mexicano, que era el control total de la vida política del país. Fortaleció las instituciones democráticas en el país, permitiendo superar los retos que surgieron de las elecciones del 2006”.

Carruthers dijo que hubo algunos resultados positivos de la presidencia de Fox.

“Si logró reforma policiaca y judicial limitada, e hizo algunas mejoras marginales a la educación pública”, dijo Carruthers. “La Ley de Transparencia (libertad de in-formación) es ciertamente algo importante, especialmente en revisar la Guerra Sucia. En general, las cosas aún se ven mejor en papel que en el suelo, pero ha habido algo de progreso en la brecha de implementación, como en las mejoras aplicación, responsabilidad, transparencia”.

Otro ex presidente de México, Ernesto Zedillo, recibió el Premio por la Democracia y la Paz en 2001. Eso también causó controversia en la región por la mala reputación de Zedillo entre los pobres de México.

Sin embargo, “Zedillo quizá se merecía más el reconocimiento a sus contribuciones a la democracia mexicana que Fox”, dice Carruthers. “Fox recibió toda la publicidad, la emoción, el crédito, pero al final, fue Zedillo quien decidió terminar el dedazo, y fue Zedillo el que tomó la decisión de no movilizar la maquinaria de fraude el 2 de julio del 2000”.

Carruthers simplificó la manera en que muchos ti-juanenses y otros mexicanos se sienten de Fox y su mandato: decepcionados.

“El liderazgo de Fox fue decepcionante, su comporta-miento electoral en el 2006 fue un desastre, y en verdad era más espectáculo que sustancia. Pero nos guste o no, los libros de historia lo han registrado como un hombre que trajo la democracia a México. Eso es ficción, por supuesto. La lucha por el desarrollo democrático se ha vivido por años, y aun continúa. Es un proceso, no un momento, y ninguna sola figura individual se merece el crédito. Como dije antes, Zedillo tuvo tanto que ver con el 2000 como Fox. Pero no hay duda que es una figura importante, histó-ricamente, y me supongo que eso cuenta para algo”.

Para obtener más información acerca del Premio por la Democracia y la Paz, visite www.iamericas.org.

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