April 20, 2007

Colonos del Ejido Maclovio Rojas demandan justicia

Por Luis Alonso Pérez.

El pasado 10 de abril se cumplieron 19 años de la llegada de habitantes al ejido Maclovio Rojas, un predio ubicado al este de Tijuana, cuya propiedad aun continua en un proceso de disputa legal.

Esta semana los habitantes de Maclovio Rojas realizaron una manifestación en el centro de gobierno del estado, apoyados por una delegación del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, e iniciaron una huelga de hambre de tiempo indefinido en demanda de la solución a los problemas de su comunidad.

“Yo estoy aquí junto con mis compañeros dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias. Si es necesario morir por la causa, lo vamos a hacer” expresó Nicolasa Ramos, habitante del Ejido Maclovio Rojas y dirigente comunitaria.

“No tenemos días definidos y estaremos aquí hasta que nos contesten” agregó.

De acuerdo con el gobierno de Baja California el problema es que los Colonos del Ejido Maclovio Rojas son los que tienen la posesión física de la tierra, mientras que los colonos del Ejido Francisco Villa tienen la posesión jurídica del predio.

“Por ser un ejido complica las cosas” expuso Octavio Montaño, subsecretario de gobierno del Estado de Baja California, explicando que por su condición de ejido se encuentran bajo la jurisdicción del gobierno federal, lo que significa que el gobierno estatal no puede intervenir.

“Si no hay un acuerdo entre las dos partes, por un lado los que ostentan la posesión física y los que tienen la posesión jurídica de la tierra, va a ser muy difícil que se llegue a algún acuerdo”.

Para Montaño la solución más fácil es que los habitantes de Maclovio Rojas cambien el tipo de régimen bajo el que se encuentran registrados los predios de ejido a colonia.

“Nosotros hemos puesto a disposición de ambas partes la CORETTE (Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra del Estado), si el ejido (Francisco Villa) decide llegar a un acuerdo con la gente que está ahí asentada, nosotros regularizaríamos inmediatamente (los terrenos)”.

“Si no se cambia el uso de suelo de ejido a tierra común, no se puede dar la regularización a través de nosotros (gobierno de Baja California)”.

Sin embargo los colonos afirman que los colonos de Francisco Villa están coludidos con las autoridades, ya que es un terreno muy codiciado.


Los colonos del Ejido Maclovio Rojas exigen la instalación de servicios básicos como el agua potable, drenaje y electricidad.

“Este ejido Francisco Villa, con la tierra que mañosamente le otorga la Secretaría de la Reforma aAgraria está negociando en contubernio con el gobierno del estado el territorio nacional a las empresas transnacionales como Hyundai y la Toyota, así como a los parques industriales y los fraccionadores y desarrolladores de casas de interés social” declaró Luis Alberto Castro, habitante Ejido Maclovio Rojas que rehúsa consumir alimentos hasta no ver resueltas las exigencias de su comunidad.

Además de la regularización de la tierra los colonos exigen la instalación de servicios básicos como el agua potable, drenaje y electricidad. Servicios que los representantes del gobierno del estado afirman que instalarán el momento que los dos grupos de colonos lleguen a un acuerdo.

De la misma forma exigen el cese a lo que consideran la represión de sus dirigentes, Artemio Osuna y Hortensia Hernández, buscados por las autoridades por orquestar el robo de agua por los habitantes del ejido, un delito por el cual fue encarcelada y posteriormente liberada la lideresa Nicolasa Ramos, cuando un juez determinó que los cargos en su contra no proceden por falta de elementos.

Ahora Nicolasa, Luis Alberto Castro y cinco habitantes de Maclovio Rojas permanecen en la espera de acciones determinantes e imparciales del gobierno de Baja California, subsistiendo solamente de líquidos provistos por colonos que apoyan la causa.

“La tierra es de quien la vive y la trabaja, no de quien la finca” exclamó Nicolasa Ramos por un altavoz ubicado en el centro del palacio de gobierno de Baja California.

“No nos importa morir por los 10 mil habitantes que vivimos en Maclovio Rojas. Nosotros solamente estamos exigiendo nuestros derechos”.

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