April 13, 2007

Comentario:

Para cambiar los hábitos de la comunidad latina en materia de ahorro

Por Raul Yzaguirre

Hoy en día, en el país existe una grave disparidad en materia de prácticas de ahorro. En 2006, la tasa de ahorro personal de los Estados Unidos descendió a su nivel más bajo en 74 años. Según un estudio realizado por el Pew Research Center, un 40% de los latinos encuestados dijo gastar más de lo que les permiten sus medios, y el 42% dijo sentir que su situación financiera está fuera de su control. Por primera vez desde la Gran Depresión, nuestro país tiene una tasa de ahorro negativa.

La grave disparidad de conocimientos existente no se limita a la falta de cultura financiera, y resulta especialmente notable en la comunidad latina. Nuestra nación debe elaborar políticas públicas que alienten y fomenten mejores hábitos de ahorro personal por parte de la población en general, y de los latinos en particular. No podemos seguir siendo testigos impasibles de la lucha por poder ahorrar que libran tantos estadounidenses. Nuestra prosperidad colectiva depende de que la población adopte costumbres sólidas en materia de ahorro.

A pesar de la necesidad de que la comunidad latina cuente con más expertos financieros, los latinos que desean ser profesionales de las finanzas suelen tropezar con obstáculos innecesarios e injustos. Por ejemplo, para obtener su licencia, los profesionales financieros deben aprobar un examen. A pesar de que los latinos necesitamos más profesionales licenciados de habla hispana, solamente en cuatro estados es posible rendir ese examen en español. Peor aún, en esos cuatro estados las tasas de aprobación de los candidatos que rinden el examen en español es significativamente menor que la de los que lo rinden en inglés. Debido a que todos los candidatos a rendir ese examen deben tomar los mismos cursos de preparación para obtener su licencia, el problema parece estar en el examen en español y no en quienes rinden ese examen.

La Coalition for Financial Security es una organización que se estableció con el objetivo de zanjar la brecha en materia de ahorros que existe hoy en día en el país, de manera que más estadounidenses adquieran las herramientas financieras que resultan tan importantes para conquistar el Sueño Americano. Contar con más profesionales que hablen español tiene una importancia fundamental para la conquista de nuestro objetivo.

La Coalition for Financial Security cree que ese objetivo se puede lograr de dos maneras.

En primer lugar, creemos que en el plano nacional, estatal y local nuestros gobiernos, dirigentes públicos y maestros y profesores deberían hacer todo lo posible por fomentar la educación financiera. La segunda meta consiste en aumentar el número de expertos financieros en los vecindarios de la clase trabajadora que puedan brindar a la población las herramientas adecuadas para lograr la seguridad financiera, como los seguros de vida, los planes 401K y los fondos de retiro IRA.

Con relación a nuestro primer objetivo, algunos estados ya han tomado medidas concretas orientadas a combatir la falta de educación financiera. Carolina del Sur, por ejemplo, requiere por ley que en las escuelas secundarias públicas se enseñen conocimientos básicos de finanzas personales. La ley también permite el establecimiento de un fondo especial de educación financiera mediante el cual se emplean contribuciones estatales y privadas para ayudar a solventar los costos de la capacitación de los maestros, para recompensar a los maestros y estudiantes y para asignar fondos a las actividades relacionadas con la educación financiera. En California, el Asambleísta Lieu presentó recientemente el proyecto AB 150, que se propone aumentar la educación y los conocimientos de la población californiana en materia de finanzas.

La comunidad latina tiene una gran necesidad de programas de educación financiera. Louis Barajas, que es uno de los 100 principales planificadores de finanzas del país, esbozó algunos de los errores financieros más comunes que cometen los latinos, como realizar sus operaciones al contado porque no confían en los bancos y no utilizan cuentas de cheques; creer que si invierten en los planes 401(k) de sus compañías, éstas pueden quitarles algún día su dinero; y no hacer testamento ni adquirir seguros de vida por temor a hablar del tema de la muerte. Teniendo en cuenta estas creencias y concepciones equivocadas, la comunidad latina se beneficiaría enormemente si contara con más cursos de educación financiera.

Además de esto, el idioma suele constituir con frecuencia una barrera. Afortunadamente, varias organizaciones han pasado a la acción con respecto a ese problema. En febrero, por ejemplo, la National Association of Insurance Commissioners (NAIC), que agrupa a los comisionados de seguros de todo el país, dio un paso en la dirección correcta con respecto a educar mejor a quienes necesitan seguros. Ese paso consistió en inaugurar una versión en español de su sitio Web educacional Insure U, que está dirigido a los consumidores.

Hacia nuestra segunda meta, Miembro de Asamblea de California Kevin de Leon introdujo AB720, que ayudará la corriente natural el proceso y por lo tanto aumenta el número de profesionales de seguro en vecindarios de clase obrera. California es 1 de sólo 3 estados en el país que requiere a solicitantes para tomar una prueba combinada. Algunas industrias, como las aseguradoras, también ha redoblado sus esfuerzos. La American Council of Life Insurers (ACLI) y la National Association of Insurance and Financial Advisors (NAIFA), por ejemplo, han sugerido la necesidad de una reforma integral de los procesos de examen y otorgamiento de licencias a los agentes de seguros, con el fin de atraer nuevos candidatos interesados en convertirse en agentes de seguros de carrera, así como aumentar la oferta de productos necesarios de protección de la vida y los ingresos en las comunidades que no reciben suficientes servicios.

La fuerza conjunta de tareas de esas dos organizaciones ha recomendado que se estudien cuáles son los obstáculos y retos que atentan contra el otorgamiento eficaz de licencias a los agentes de seguros de vida; que se identifiquen maneras para aumentar el número de agentes calificados, y que se establezca y mantenga un diálogo con los organismos estatales reguladores, a fin de mejorar los procesos de otorgamiento de licencias. Se trata de un raro ejemplo de una industria que estudia cuidadosamente sus propias prácticas y se pregunta cómo puede mejorarlas a fin de acercarse más y mejor a los trabajadores estadounidenses. Nuestra organización coincide con esas iniciativas, a las que apoya firmemente.

Los dirigentes gubernamentales deberían tomar iniciativas similares y analizar las razones de los vergonzosos niveles de aprobación de los exámenes en español. Las tasas de aprobación de los exámenes en español en Nueva York y Texas, del 13% y 9% respectivamente, resultan aterradoras, especialmente si se tiene en cuenta que el American Council of Life Insurers (ACLI) sugiere que los estados con tasas de aprobación inferiores a un 70% deberían revisar los exámenes que administran, debido a la posible existencia de problemas. Ante tasas de aprobación tan bajas, nos preguntamos cuáles son los niveles de aprobación en otros estados y cuáles son los problemas que puede haber con los exámenes en español. En la Florida, los líderes de gobierno han dado un paso en la dirección correcta al aprobar un proyecto de ley que elimina los obstáculos innecesarios y exige la publicación de los datos demográficos de los aplicantes para el examen.

Muchos integrantes de la comunidad latina no confían en las compañías de servicios financieros, y cuando se trata de tomar decisiones financieras tienen más confianza en la ayuda que les pueden prestar los latinos hispanohablantes de sus propias comunidades. Estados como Nueva York, Arizona, Texas, California y Nueva Jersey deberían seguir el ejemplo de la Florida y exigir la divulgación de los datos demográficos de los candidatos a agentes, a fin de garantizar que se cuente con suficientes expertos financieros de habla hispana que tengan las aptitudes y los conocimientos necesarios para ayudar a que las familias de los vecindarios latinos de la clase trabajadora aprendan a ahorrar.

Es obvio que millones de estadounidenses han eludido hasta ahora el debate serio sobre la salud financiera y el futuro de sus familias. Diversos cambios en materia de leyes y regulaciones, así como cambios en la propia industria, han ayudado a que el país avance hacia un diálogo más abierto y constante acerca del ahorro. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer.

Raul Yzaguirre, ex Presidente y Director General del Consejo Nacional de La Raza, se desempeña como Profesor Presidencial de Práctica en Desarrollo Comunitario y Derechos Civiles en la Universidad del Estado de Arizona. La Coalition for Financial Security es una organización 501c4 sin fines de lucro que aboga por soluciones eficaces de política pública con el fin de aumentar la seguridad financiera. Para obtener más información, sírvase consultar en www.coalitionforfinancialsecurity.org.

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