April 13, 2007

Un pulpo a la Holandesa

Para los amantes del cine Europeo llega ‘Black Book’

Por Jose Daniel Bort

Hacía tiempo que una película como ésta no aparecía por las carteleras americanas. Demasiado “europea” para ser tomada en cuenta en un lanzamiento en grande, demasiado “grande” para ser lanzada como una película Europea. Lo cierto es que Black Book es un espectáculo gratificante, atrevido, con ínfulas de épico pero más que nada muy divertido.

Su director Paul Verhoeven vuelve a su madre patria para hacer la película más grande que se haya hecho en el país. Luego de tener una carrera fulgurante con cintas pequeñas y muy personales, el director se fue a la caza de Hollywood donde hizo un gran “splash” con películas como Total Recall, Basic Instinct, y sobre todo, la infámica “Showgirls” que le cerró las puertas de Hollywood.

Cansado de las dinámicas de este pueblo, el venerado director internacional reaccionó y volvió a su madre patria, donde desarrolló y consiguió el dinero necesario para crear esta fantasía sobre la vida de Rachel (la fantástica Carice Van Houten) una chica judía holandesa que sobrevive a duras penas la ocupación Nazi en la guerra y, al ver morir a toda su familia en una emboscada, Rachel decide asumir la identidad de Ellis y trabajar para la resistencia.

Su belleza y encanto la promueven en las filas como espía, donde se infiltra en la boca del lobo gracias a su impecable acento alemán. Pero éste es solamente el inicio de la travesía para Rachel/Ellis, quien se ve envuelta en un giro de la trama tras otro durante las casi dos horas y media que dura el film.

La trama se complica hasta el punto de la ebullición, pero si dejamos la lógica atrás y nos concentramos en el viaje emocional del personaje encontramos un maravilloso retrato de la dureza de la guerra en la fragilidad de una mujer. En las manos de Verhoeven el personaje está en buenas manos.

El maestro del exceso, sus thrillers sobrenaturales lo llevaron a la fama entre los “freakies” del mundo. Sin embargo, fue el retrato de la psicópata de Basic Instinct (que hizo la carrera de Sharon Stone), lo que determinó la carrera de este director, por lo que la exploración femenina está más que justificada.

Black Book se enreda más y más durante y después de la guerra con múltiples tramas, recovecos y demás injurias dramáticas, tanto que se parece más a la estructura de una telenovela que a una película original, pero todo se justifica por el hecho de ver a un director establecido jugando a pasarla bien con su personaje femenino, servido en bandeja de plata por una gran actriz. Altamente recomendable.

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