April 6, 2007

Comentario:

Se Buscan: Líderes Valientes

Por Israel Ortega

Si hay algo de que todos podemos estar en acuerdo es que los EEUU es un país de inmigrantes. Casi todos de algún lugar u otro inmigró al país. Sin embargo, lo que es más importante es que todos quienes llegaron, eventualmente se asimilaron, convirtiéndose americanos.

Claro, algunos prefieren delinear un guión para subrayar su herencia como es el caso en afro-americanos, chino-americanos, o italiano-americanos, pero contiene el término: ame-ricano. Es más, este país fue creado por inmigrantes que entendían que estaban creando algo valioso, y escogieron asimilarse a su nueva patria.

En un par de semanas legisladores en ambas cámaras del Congreso federal renovarán sus esfuerzos para enviar un proyecto de ley al escritorio del Presidente para arreglar el sistema migratorio. Lo que no queda claro es si este Congreso y este Presidente podrán enfrentar a los poderosos grupos que están explotando la situación por motivos políticos. Los líderes hispanos tendrán que demostrar un liderazgo valiente para aprovechar esta tremenda oportunidad para unir y no dividir este país.

Queda claro que una de las razones por cual fracasó el intento en llegar a un acuerdo migratorio es por la serie de protestas en las calles de la ciudades más pobladas del país. En lugar de cosechar apoyo para la causa, las protestas dejaron una impresión amarga en muchos americanos que temen que esta ola de inmigrantes no tiene ninguna intención en ser americano, como tantos lo hicieron en la historia estadounidense.

Al salir a la calle con banderas de países extranjeros y gritando groserías, las protestas tuvieron el irónico efecto en procurar sentimiento anti-inmigrante. Y al final del día nos quedamos sin un acuerdo, y sin una manera de cómo seguir adelante.

Aunque hemos demostrado el tremendo talento en  convertir inmigrantes en ame-ricanos, los poderosos grupos hispanos con su actitud agitante poseen un riesgo en esta tradición necesaria en nuestro país. Como ejemplo, muchos contienden en promover la enseñanza del idioma español y la resistencia en apreciar la cultura e historia estadouni-dense. La verdad es que no tiene que ser así.

Como un hispano-americano y primera generación inmigrante, yo soy prueba que es posible tener orgullo de su herencia hispana, al igual de ser un ciudadano estadounidense.

La Reforma migratoria nunca será una realidad hasta que la comunidad Hispana esté dispuesta a renunciar el tono agitante del año pasado que solo sirvió a dividir a nuestro país.

Una buena forma de empezar sería el apoyar la idea que todos aquellos que inmigran a este país entenderá y apreciará el civismo americano, la historia americana y dominar el idioma inglés. Como Ed Fuelner, presidente de la “Heritage Foundation,” escribió hace poco, “es tiempo para un nuevo acercamiento, uno que presiente unir, y no dividir, y uno que pretende prevenir que los niños de inmigrantes no se encuentren en una desventaja económica”—la desventaja causada por la ignorancia de no saber el inglés – el idioma de comercio internacional.

Los EEUU no puede seguir promoviendo la creación de un grupo de ciudadanos secundarios en este país que recibe el apoyo de programas y servicios federales que solo sirve para reprimir el avance económico de aquellos que apenas han inmigrado.

Mientras esperamos el eventual debate concertante todos deberíamos recalcar la importancia que todos aquellos que valoran la libertad en todos los rincones del mundo tenga la oportunidad de ser ciudadano esta-dounidense, sin importar el color de su piel.

Los hispano-americanos se encuentran en una posición de suma importancia en la historia americana, tal como los irlandeses y alemanes del siglo XIX que tenían que escoger en asimilarse al los EEUU o seguir venerando incondicionalmente a la vieja patria. Se amerita recordar que vivimos en la mejor patria del mundo, y es hora buena para hacerla mejor.

Israel Ortega en un asociado de relaciones de medios y comunicaciones para Heritage Foundation (www.heritage.org)

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