April 6, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias 

Doble identidad 

El mismo día que el Congresista Luis Gutiérrez presentó su pifiada propuesta de ley de seguridad nacional que de paso regulariza a algunos inmigrantes indocumentados, los periódicos de Estados Unidos recogieron una nota sobre “Dos Extrañas, Una Ilegal, Que Comparten Una Identidad”.

La historia habla de Violeta Blanco, o más bien de dos Violetas Blanco, que no solamente tienen el mismo nombre, sino también la misma fecha de nacimiento y el mismo número de Seguro Social. Obviamente, una de las dos no es Violeta Blanco.

Una trabajaba como bestia en una planta empacadora de carne en Iowa desde que su esposo la dejó con tres hijos. La otra es una madre soltera que nunca ha trabajado, está en tratamiento por drogadicción y está peleando con las autoridades de su estado para que no le quiten a sus hijos.

Una de ellas está arrestada, y acusada de “robo de identidad”, nueva acusación que la Migra está haciendo a los trabajadores indocumentados que usan la información de otras personas para poder trabajar, mantener a sus hijos y pagar sus impuestos y contribuciones al Seguro Social.

Dice Matthew Allen, Investigador de la Migra, que “326 Americanos han reportado complicaciones financieras y de impuestos porque sus identidades fueron utilizadas en Swift (la empacadora donde una de las Violetas trabaja). Las víctimas han sufrido consecuencias muy reales”.

La Violeta que trabajaba en Swift, hasta que la Migra hizo una redada hace un mes y arrestó centenares de trabajadores y acusó a varios de ellos de “robo de identidad”, dice que usó los documentos de la otra en 2003 para solicitar el trabajo en Swift . Su ilusion era trabajar ahí muchos años, los suficientes para mandar a sus hijos, que hoy tienen de 2 a 15 años, a la secundaria. Dos de los niños nacieron en Estados Unidos, en Iowa. “No se pueden conseguir trabajos fácilmente”, dice esta Violeta. “Para conseguir un trabajo honesto, se necesitan papeles buenos”.

Papeles para todos

La historia es interesante ahora que se acerca el “Tax Day”, el día en que hay que ponerse a mano con el gobierno con las declaraciones de impuestos. Desde por allá a los finales de los años 80s, el Seguro Social tiene una cuenta que le llama de “Ganancias en Suspensión”, en la que pone toda la lana que le llega de números inventados. Durante los 1990 acumuló 189 mil millones de dólares, y desde entonces le entran, cada año, de 6 mil a 7 mil millones de dólares derechitos para el Seguro y cerca de mil 500 millones a Medicare. Solamente en el año 2002, al Seguro Social le reportaron ganancias de 56 mil millones de dólares en declaraciones de impuestos con números inventados.

Y eso son los inventados. Calcule ahora las ganancias de las Violetas Blanco, declaraciones que no son de números inventados, sino de números de verdad.

En el caso de números inventados, los patrones reciben las famosas cartas “No Match”, que ocasionalmente terminan con el despido del trabajador, pero en el caso de números reales, no hay No Match. Lo que hay es un aumento en los beneficios sociales, desde desempleo hasta Medicare, que las Violetas Blanco de verdad, las que están recuperándose de la drogadicción, pueden cobrar.

Es curioso entonces, e interesante, que el Congresista Luis Gutiérrez esté patrocinando una ley que criminaliza la inmigración indocumentada. Según la propuesta de Luis, entrar sin papeles a Estados Unidos dejará de ser una falta administrativa y se convertirá en un crimen. Los patrones que contraten trabajadores como Eloisa Nuñez Galeana, la Violeta que no es la Violeta de verdad, sino la mexicana que se ha sobado el lomo durante tres años a beneficio de la Violeta de verdad, serán también considerados criminales.

Para evitar el uso de identidades, dice la propuesta de Luis, todos los trabajadores inmigrantes tendrán que tener una credencial electrónica especial, no solamente con nombre, dirección y fotografía, sino con todo lo que ahora se llaman “medidas biométricas”, color de ojos, cabello, peso, estatura, cicatrices, llantitas y lunares.

Patrón que falle en cumplir la ley que propone Gutiérrez, tendrá que pagar de 500 a 4 mil dólares por trabajador indocumentado por la primera vez, de 4 mil a 10 por trabajador por la segunda vez y de 6 mil a 20 mil por la tercera. Y si insiste, 20 mil por trabajador y hasta tres años de cárcel.

La propuesta de Gutiérrez no tiene sentido. En vez de criminalizar a los trabajadores indocumentados y a sus patrones y cobrarles multas, hay que honrar a las Violetas que no se llaman Violeta, dejarlas volver a ser Eloisa, y recabar los miles de millones de dólares bien honrados y bien trabajados y bien ganados.

Hay que darle sus papeles a Eloísa y punto.

Contacto Jorge Mújica Murias al mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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