September 29, 2006

Buchanan Muestra las Uñas Otra Vez

Por Cecilia Muñóz
New America Media

WASHINGTON, D.C.— Después de un cuarto de siglo de participar en la defensa de los derechos de los inmigrantes, no debería sorprenderme cuando la discusión sobre la política migratoria nacional se torna desagradable. Es algo constante en un debate difícil y habitualmente emocional.

La inmigración está en el centro de lo que somos como nación, y aquellos que temen los cambios demográficos y a los recién llegados, y que les preocupa lo que estos “extraños” puedan significar para el futuro de la nación, han sido una fuerza en la controversia migratoria desde que Estados Unidos existe.

Pero todavía me sorprende cuando la polémica toma la forma de descarada intolerancia y odio, y me sorprende de manera especial que esta desagradable situación transcurra en los medios y presentada como un debate legítimo.

Por ejemplo, el libro más reciente de Pat Buchanan, Estado de Emergencia: La Invasión y Conquista del Tercer Mundo a América. No dice nada nuevo, escribió este libro como lo hizo hace diez años, cuando se estaba preparando para su fracasado intento de ser presidente del país. Su incesante foco en la raza y la etnicidad hace de su libro no tanto un tratado sobre inmigración como un preocupante llamado a las armas a la América blanca a lo que él considera una Guerra Guerra cultural con todos los demás en este país.

Buchanan empieza con el tema de la inmigración, pero inmediatamente queda claro que su argumento es de tipo nacionalista blanco, una vision pesimista de una América incapáz de enfrentar la diversidad. El país que describe no lo reconozco. No se parece en nada a la rica, diversa y vibrante comunidad que somos, gente capáz de compartir valores a pesar de nuestras diferencias de piel y herencias.

Por supuesto, Buchanan tiene derecho a expresar sus opiniones, aún si son incorrectas y muy ofensivas. La gente tiene derecho a comprar su libro y hasta estar de acuerdo con él. Pero lo que quiero saber es porqué hay tantos programas de radio y television ofreciéndole tiempo a este radical y sus insultantes opiniones.

Desde principios de septiembre, Buchanan ha sido entrevistado por CNN, Fox News, MSNBC, Today Show, y por docenas de programas de radio. Sorprendentemente, en sus apariciones no hay otro punto de vista y los animadores, obsecuentes, apenas contradicen sus fanáticas opiniones. Desafortunadamente, para cualquiera que siga el debate migratorio en los medios, sabe que esta actitud no es algo único.

The Nation reportó recientemente que Lou Dobbs, cuyo programa en CNN cubre temas migratorios, ha presentado invitados con conexiones con organizaciones nacionalistas blancas y grupos de odio racial sin explicar esto a la audiencia. Los presenta como “expertos en inmigración”. Qué sigue? David Duke, ex integrante del Klu Klux Klan, como honesto comentarista de relaciones interraciales?

Hay lugar para difíciles y duros debates migratorios; es parte de un intercambio vital en el que debemos participar vigorosamente. No podemos llegar a soluciones permitiendo que el discurso se ensucie por predicadores del odio o peor. El racismo y la xenophobia no solo impiden nuestra capacidad de producir cambios, sino que también afectan los valores igualitarios de nuestra nación.

Los norteamericanos con herencia migratoria, es decir, millones de latinos y asiáticos entre otros, están reportando más incidents de discriminación, hostigamiento y hasta crímenes de odio como resultado del ambiente envenenado por gente como Buchanan. No podemos permitir que los puntos de vista extremistas sean presentados como si fueran los de todos. Estados Unidos es capáz—y merece—algo mucho major.

Cecilia Muñóz, vice presidenta de políticas del Concilio Nacional de La Raza.

Return to the Frontpage