September 22, 2006

Comentario:

Depender De Las Remesas, Un Error Fatal

Por Manuel R. Villacorta O.

Donald Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones del BID, al presentar un informe sobre los fondos enviados por los emigrantes, expresó que: “en tan sólo un sexenio, América Latina y el Caribe pasó de ser uno de los mercados de remesas más caros del mundo a ser uno de los más accesibles”. América Latina dijo: “recibió en 2005 un total de 53,600 millones de dólares de remesas, de los cuales casi tres cuartas partes llegaron de Estados Unidos”.

Pero a esta afirmación , se sumó otra emiti-da por funcionarios de la CEPAL, quienes expresaron que el endurecimiento de las medidas migratorias en Estados Unidos tendría un “impacto dramático” sobre las remesas y la economía de América Latina, la región en desarrollo que menos crecerá en 2006. Representantes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indicaron que los países centro-americanos serían los más afectados por una eventual restricción migratoria en Estados Unidos, debido a la alta incidencia de las remesas que envían los inmigrantes en el Producto Interno Bruto. “Un endurecimiento de la política migratoria tendría un impacto dramático en las economías más limitadas de Latinoamérica y acentuaría las condiciones de pobreza que persisten en la región”, argumentó René Hernández, funcionario de la oficina subregional de la CEPAL en Ciudad de México.

México, con unos 20 mil millones de dólares (2.65 por ciento de su PIB), y Colombia, con 3,530 millones (2.96 por ciento del PIB), fueron los países latinoamericanos que más captaron remesas el año pasado. El Salvador recibió 2,821 millones de dólares en remesas (el 16.5 por ciento de su PIB); Honduras, con 1,316 millones (15.9); Guatemala, con 2,780 millones (8.6), y Nicaragua, con 603 millones (12 por ciento) resultarían muy golpeados por la restricción migratoria en Estados Unidos, según la CEPAL.

Asimismo, la CEPAL mostró que América Latina y el Caribe, con la mitad de su población en pobreza, un creciente número de emigrantes y afectada por desastres naturales recurrentes, necesita las remesas para alentar el desarrollo social y el crecimiento. Pero la realidad y las experiencias de otras naciones en el mundo han demostrado que el envío de remesas en un momento dado llega a su propio “techo”, del cual ya no logran pasar para luego iniciar una caida irreversible. Uno de los casos paradigmáticos es Turquía y su anterior dependencia de la moneda alemana.

Las razones para considerar que el envío de remesas podría no crecer ya demasiado, e inciar un proceso de reducción, pueden ser: A. La cada vez menor tasa de inmigración producto de los controles fronterizos. B. La reducción de oferta de empleo en Estados Unidos dada la reconversión de su modelo económico que demanda ahora trabajadores más calificados. C. La entrada en vigor de mecanismos de control que evitarán que el lavado de dinero se ejecute bajo la apariencia de “remesas familiares”. D. El envejecimiento de la fuerza laboral extranjera en Estados Unidos que involucraría menor capacidad de trabajo y menos oportunidades para encontrarlo. E. El crecimiento de las familias en América Latina, cuando los hijos alcanzan la mayoría edad y se insertan -no sin graves problemas- a las economías de la región, generalmente dentro del sector informal.

El caso de México, Centroamérica y el Caribe son patéticos. Estos países han llegado a depender de los ingresos por divisas en forma impresionante, habiendo casos en donde los mismos, han superado los ingresos por exportaciones o servicios. Varios experimentados economistas estadounidenses han insistido en que la economía de Estados Unidos tendrá que pagar un alto costo en este proceso de reconversión, al menos por ahora, ha caido el consumo, ha bajado la producción industrial, el déficit fiscal se encuentra en niveles alarmantes, el endeudamiento externo se ha incrementado y el déficit en la balanza comercial arroja cada vez una mayor desventaja frente a economías fuertes como la china o el bloque europeo. Por tanto la dependencia no implica un beneficio a corto plazo, al menos no por ahora cuando la economía más grande del mundo se encuentra en serios problemas.

Por tal motivo es un error depender de las divisas. Los gobiernos de México, el Caribe y Centroamérica cometen un error histórico al confiarse en el referido ingreso, que definitivamente nunca será permanente. El ingreso por remesas familiares es un ingreso temporal, las transformaciones regionales irán demostrando que la caída en las remesas se presentará, y seguramente, esto no tarde más de un quinquenio. Para cuando esto ocurra, el avance de la pobreza y sus efectos, serán más implacables que ahora, los gobiernos de entonces tendrán que enfretarse a demandas sociales potenciadas, pocos recordarán que los gobernantes que fungieron en la década de los ‘90 y la primera década del 2000, serán responsables por no haber prevenido un hecho que irrversiblemente habrá de ocurrir.

Manuel R. Villacorta O. Guatemalteco, columnista independiente, escribe para varios periódicos de EU y Latinoamérica. http://www.geocities.com/manuelvillacorta/doctor.html

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