September 22, 2006

Limpiando las playas de la frontera y del mundo

Por Luis Alonso Pérez

Es un bello sábado por la mañana en la costa de Imperial Beach y Jorge Medina, junto con sus amigos de la preparatoria Otay Ranch disfrutan los rayos del sol y la brisa suave sobre la piel.

Pero los preparatorianos no vinieron a bañarse ni a surfear, están aquí para levantar la basura que otros dejaron durante los fines de semana de verano, y su esfuerzo por mantener limpias las playas se suma al de cientos de miles de voluntarios de todo el mundo en el Día Internacional de Limpieza Costera.

Jorge pertenece al club Kiwins, un grupo ecologista de su preparatoria, y por su es-fuerzo obtendrá horas de trabajo comunitario, sin embargo el está aquí porque forma parte de la comunidad y le gusta ver sus playas limpias.

Armados con guantes y bolsas de plástico –una para basura y otra para reciclables– el regimiento de jóvenes ecologistas buscaba basura en la arena y entre las rocas, levantando cientos de botellas de plástico, vasos de polietileno y colillas de cigarro, basura que pone en riesgo a las especies animales en la costa y el océano.

“Al ver toda esta basura se ve la calidad de la gente y creo que no aprecian lo que tienen” expresó Jorge, quien considera que es importante hacer que las personas recapaciten y mantengan limpia su playa, ya que están pagando impuestos para que la limpien y mientras más la ensucien, tendrán que pagar más dinero.

“Simplemente no lo deben hacer, es su playa y tienen que apreciarla” exclamó Medina mientras se agachaba a levantar un vaso de plástico entre las rocas, para después reportarlo a su compañero James Sog, quien lleva un registro de la basura que su equipo ha recolectado.

La información de la basura recolectada fue reportada al grupo Wildcoast, encargado de la coordinación de la limpieza de Imperial Beach, Silver Strand y Coronado.

“El propósito es hacer un estudio internacional ambientalista y necesitan esa información” comentó Paloma Aguirre de Wildcoast y vecina de Imperial Beach.

“A las 11:30 vamos a hacer la suma de todos los datos y lo vamos a reportar a la organización Coastkeeper, quien ha estado coordinando la limpieza de las playas. Ellos van a dar la información a las entidades respectivas.” explicó Aguirre.

Para Paloma este evento tiene un impacto muy positivo, ya que crea conciencia en la población de que hay que mantener las playas y el medio ambiente limpio.

“Me gustó mucho que varios papas trajeran a sus niños chiquitos, yo pienso que es un ejemplo muy positivo para que los niños aprendan desde chicos esa conciencia ambientalista.”

Ted Quisenberry es un ejemplo de ese esfuerzo educativo, ya que asistió a la campaña de limpieza con su esposa Lisa y sus dos hijos Fin y Sage. Los Quisenberrys viven en Imperial Beach y seguido visitan las playas, de manera que esta es su forma de regresarle a la playa la diversión que obtienen de ella.

“Es muy importante para nosotros que nuestros hijos vean que tienes que ser parte de la comunidad y regresarle algo, no solo usar sus recursos, sino mantenerlos.”

La limpieza también fue una actividad familiar para Ivonne y Yesenia Acosta, quienes se unieron al esfuerzo de limpieza para cumplir con los requisitos de la materia de biología ecologista de Yesenia.

Pero la estudiante terminó disfrutando tanto estar en la playa con su hermana y su novio, limpiando el hábitat de los animales y en contacto con la naturaleza, que le motivó a hacerlo de nuevo.

Imperial Beach es una de las playas menos sucias, ya que según Paloma Aguirre las personas que trabajan para la ciudad hacen un muy buen trabajo de limpiar las playas todos los días, de manera que pidió a muchos de los voluntarios que apoyaran en la playa de Border Field –el parque colindante a la frontera– ya que

los altos niveles de conta-minación hacen que la gente no visite mucho la playa, de manera que se junta mucha basura que el río y la corriente baja hasta el mar.

La frontera que divide a México y Estados Unidos puede detener el paso de los humanos pero no el de la basura, de manera que grupos de ecologistas de Tijuana se unieron a los esfuerzos por limpiar las costas.

Los voluntarios mexicanos se reunieron desde temprano cerca de la barda fronteriza y se registraron con las diferentes instituciones ecologistas, entre las que destaca el proyecto Salvemos la playa y el grupo Gaviotas, para después dispersarse a lo largo de la costa de Playas de Tijuana.

De acuerdo con el reporte del grupo Gaviotas se logró recolectar aproximadamente una tonelada de residuos sólidos, gracias a la labor voluntaria de estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California, miembros de la comunidad y del grupo Gaviotas.

Al llegar el mediodía, los voluntarios de ambos lados de la frontera enviaron un reporte de la basura recolectada, la cual formará parte del reporte de calidad de las costas más grande del mundo.

Para Paloma Aguirre de Wildcoast formar parte del evento le hace sentir muy orgullosa. “los voluntarios y yo nos sentimos parte de algo más grande al hacer un trabajo positivo.”

Si desea saber más sobre la campaña de limpieza costera visite el sitio de Internet de la Comisión Costera de California www.coast4u.org

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