October 6, 2006

La muerte de la seguridad en Tijuana

Por Luis Alonso Pérez

La mañana del 21 de septiembre un grupo de sicarios acribilló al subdirector de la policía municipal de Tijuana, Arturo Rivas Baca, cuando manejaba de su casa a su trabajo.

La unidad donde viajaba acompañado de su escolta, Jorge Ledesma, fue emboscada por cuatro vehículos en una avenida congestionada por el tráfico matutino, de acuerdo con las investigaciones periciales.

Las balas alcanzaron primero a Ledesma, pero Rivas Baca logró descender del vehiculo e intentó enfrentarse a sus atacantes. Al verse en desventaja buscó refugio entre los autos, pero las ráfagas de plomo lo alcanzaron y cayó herido de muerte.

Aún con signos vitales, Rivas Baca fue trasladado a un hospital cercano pero murió minutos después.

Las balas esparcidas alcanzaron a impactar a otros tres vehículos y una penetró la pierna del civil Santiago Ferrer, quién fue hospitalizado y se encuentra fuera de peligro.

La mañana del 21 de septiembre no solo murió el subdirector de la Policía Municipal de Tijuana, murió la confianza de toda una ciudad en sus autoridades policíacas.

Tijuana: Estado de emergencia

“No sabemos cuantas muertes más sean necesarias para que el gobernador del Estado solicite formalmente la presencia del ejército mexicano coadyuvando con las autoridades municipales, estatales y federales” declaró Luis Javier Algorri, Director de Seguridad Pública Municipal (SSPM) horas después del asesinato.

El titular de seguridad pública remarcó la ineficacia y los compromisos pendientes de las autoridades federales en la investigación y combate del crimen organizado, al ser la instancia policíaca que le competen dichos casos.

“Nos encontramos en una situación de emergencia” exclamó el director de la SSPM durante una rueda de prensa, acompañado por los diversos jefes de áreas de la policía municipal. Sus rostros reflejaban una mezcla de coraje, frustración y miedo.

“No vamos a doblar las manos ante estos hechos aberrantes y repudiables del crimen organizado” expresó con firmeza Algorri Franco, asegurando que la policía municipal redoblará los esfuerzos para combatir al crimen organizado “ahora más que nunca en memoria del compañero que perdió la vida esta mañana”.

Un evento esperado

Por desgracia los asesinatos se han vuelto parte de la vida cotidiana de la endurecida ciudad de Tijuana, que a 268 días transcurridos del año ha presenciado más de 270 muertes violentas.

Pero el asesinato de Rivas Baca estremeció hasta los periodistas locales, fieles testigos del recrudecimiento de la violencia generada por el crimen organizado en la ciudad.

“Era policía de carrera. Sus dos hijos son policías también” exclamó una reportera de televisión, quien recuerda haber visto al oficial varias ocasiones mientras se dirigía al trabajo, e incluso llegó a conocerlo personalmente.

Para otros reporteros su muerte no fue una sorpresa, ya que el pasado 4 de agosto, Rivas Baca intervino en la aprehensión de tres secuestradores y el rescate de un grupo de secuestrados. Horas más tarde arribó una corona de flores con su nombre a la jefatura de policía del Distrito Sánchez Taboada, de donde era titular de seguridad.

Esa mañana el subdirector no contaba con más protección que su escolta y su 9mm.

Ultimo adiós a Arturo Rivas Baca

A la siguiente mañana de su asesinato, Arturo Rivas Baca fue despedido con honores en la explanada del centro de gobierno de Tijuana, frente al sombrío monumento al policía caído.

Sus afligidos familiares y compañeros de la corporación acompañaron el cuerpo del oficial de 49 años y recibieron el pésame del Alcalde de Tijuana y del Secretario de Seguridad Pública.

¡Arturo Rivas Vaca! gritó Víctor Zatarain, comandante operativo de la policía municipal, al pasar lista por última vez a Rivas Baca. ¡Presente señor! respondieron a coro sus colegas, antes de que su féretro fuera conducido a la carroza fúnebre.

Rivas Baca llevaba apenas dos meses de haber sido designado como subdirector de la policía municipal.

Comerciantes exigen militarización de Tijuana

Horas después del asesinato los dirigentes de agrupaciones de comerciantes sostuvieron una sesión extraordinaria en la que acordaron en una postura ante la “desbordada violencia y ola de criminalidad” y elaboraron una serie de propuestas que fueron dadas a conocer a los medios de comunicación la mañana del 22 de septiembre.

“Los operativos y estrategias de las corporaciones policíacas han fallado en garantizar la seguridad de la población, e incluso en el resguardo de su propia integridad” expresó César Cázares, Presidente del Consejo Directivo de la Cámara de Comercio de Tijuana (Canaco).

“Es ineludible la intervención del Ejército Mexicano a efecto de establecer acciones de inteligencia y de estrategia operativa efectivas ante la ineficiencia de los responsables de seguridad pública de los 3 niveles de gobierno” indicó Cázares, demandando la destitución de los dirigentes de las corporaciones policíacas durante una rueda de prensa en las oficinas de la Canaco.

Como una forma de ejercer presión a las autoridades, el sector empresarial de la ciudad ha determinado dejar de pagar impuestos a los 3 niveles de gobierno de inmediato.

“No se pueden dar plazos, los eventos son día a día y las acciones se tienen que tomar hoy” enfatizó César Cázares “Tenemos que llegar a las últimas consecuencias porque la seguridad la merecemos todos.”

Empresarios rompen relaciones con el gobierno

“El evidente y alarmante clima de inseguridad física y patrimonial que padecemos quienes aquí vivimos, empieza a generar preocupantes signos de inestabilidad” declara un texto publicado por el Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana (CCE), en el que se anunció el rompimiento de sus relaciones oficiales con el gobierno y la suspensión de tres importantes eventos internacionales en los que participarían políticos y hombres de negocios de ambos lados de la frontera.

“El clima de inseguridad y temor que padecemos producto de terribles actos de criminalidad y violencia así como la negligencia e ineficiencia de los responsables de velar por la conservación del orden, tranquilidad y seguridad de los ciudadanos, nos obliga a la determinación de emprender acciones que procuren dimensionar el problema con toda puntualidad para exigir sea atacado de manera contundente” explicaba el texto del CCE, organismo que representa y vela los intereses de los dirigentes empresariales de la ciudad.

Según Daniel Romero Mejía, presidente local del CCE “esta decisión es indefinida en tanto el Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana estime se han restablecido las condiciones mínimas de seguridad y tranquilidad que reclama la sociedad en su conjunto.”

El miedo cruza la frontera

A pesar de la cancelación de los tres eventos bina-cionales y el temor de los participantes norteamericanos, fue llevado a cabo la Reunión Binacional del Consejo de Biodiversidad del estado de California, la mañana del miércoles 27 de septiembre.

Un grupo de elementos de la policía municipal provistos de armas de alto calibre resguardó el evento en la que participaron autoridades estadounidenses y mexicanas, el cual consistía principalmente en la inauguración de un proyecto de casas ecológicas desarrollado por grupos ambientalistas de ambos lados de la frontera.

Estrictas medidas de seguridad tuvieron que ser implementadas durante la reunión ecologista con el fin de garantizar la integridad física de los visitantes. Aún así dos miembros de la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG) tomaron la decisión de no asistir al evento en Tijuana por motivos de seguridad personal afirmó Ann Steinberger, vocera de SANDAG.

Steinberger expuso que suspenderán temporalmente las visitas a México pero aseguró que continuarán trabajando en coordinación con sus homólogos mexicanos para el desarrollo de proyectos bi-nacionales.

Ante falta de respuesta, el Alcalde minimiza el problema

El alcalde de Tijuana, Jorge Hank Rhon, atribuyó el temor de los norteamericanos al reciente comunicado del Embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, en el que alertó a sus connacionales sobre los peligros de viajar a México, en particular a la frontera norte del país, debido a los altos índices de violencia e inseguridad.

“Con los norteamericanos siempre pasa igual. Pasa un ratito, se les pasa el temor y regresan” expresó Hank, argumentando que las declaraciones del Embajador siempre coinciden con la temporada electoral.

La falta de respuesta clara ante la despiadada ola de violencia que aqueja a las corporaciones policíacas y la minimización o falta de atención a las amenazas de muerte, hicieron de Arturo Rivas Baca una presa fácil para el crimen organizado.

De la misma forma, la falta de acciones directas contra la delincuencia organizada y la minimización o falta de atención a las señales de advertencia, puede hacer de los tijuanenses presas fáciles para el crimen organizado.

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