November 22, 2006

Una esperanza para los niños con cáncer de Baja California

Los sandieguinos pueden hacer mucho por la Fundación Castro-Limón

Por Pablo Jaime Sainz

María Paloma Mejía de 11 meses: leucemia.

Juventino Merced Álvarez de 10 años: tumor cerebral.

América Villarreal de 16 años: tumor de ovario.

Estos tres niños tienen en común haber enfrentado la terrible enfermedad que es el cáncer. También comparten porvenir de familias de escasos recursos así como no contar con seguro médico.

Pero los tres también comparten la esperanza que brinda la Fundación Castro-Limón, una organización sin fines de lucro con sede en Tijuana que ofrece apoyo integral a niños y niñas con cáncer en Baja California.

Hace unas semanas la fundación inició su campaña de recaudación de fondos “Para continuar mi vida deposita una moneda” que pretende contribuir al tratamiento de los niños que actualmente son tratados por cáncer.

Y es que durante los años desde que fue fundada, la Fundación Castro-Limón se ha basado en donativos de empresas e individuos para apoyar y brindar tratamiento integral a unos 50 niños con cáncer de todo el estado, indica Delia Ávila, coordinadora de vinculación institucional de la fundación.

“Nuestra misión es dar esperanza de vida a los niños con cáncer”, dice.

Los niños que son aceptados a la fundación para su tratamiento deben ser de escasos recursos, no haber recibido tratamiento en otro lugar, y no contar con seguridad social, añade.

“El tratamiento integral implica todo: desde análisis y exámenes hasta acompañamiento y trabajo social”, dice Ávila. “Tratamos de incrementar la calidad de vida de los niños”.

En julio de este año la Fundación Castro-Limón completó el Centro Oncológico de Baja California, un centro médico completo que tuvo un costo de unos 20 millones de pesos (alrededor de $2 millones de dólares). El centro pudo hacerse realidad gracias a las campañas de recaudación de fondos y a los donativos de empresas privadas.

Ávila dice que la leucemia es el tipo de cáncer con mayor prevalecía entre los niños de Baja California.

Los niños llegan a la fundación a través de referencias inter-institucionales.

La colecta “Para continuar mi vida deposita una moneda” consiste en que los clientes de empresas como Carl’s Jr. y Dorian’s hagan su donativo al pagar en cajas.

La fundación también tiene el programa “Adopta una esperanza de vida”, donde usted puede ayudar con los gastos del tratamiento de un niño con un donativo mensual de $50 o $100. Las personas se convierten en “padrinos” y “madrinas” del niño o niña al que patrocinen y reciben información acerca del avance del paciente.

La fundación cuenta con un grupo de voluntarios y colaboradores en el Condado de San Diego que seguido asisten a ayudar en el Centro Oncológico.

Julia Limón, directora del Comité de Voluntarios de San Diego, dice que los sandie-guinos pueden ayudar en mucho a los niños que padecen cáncer en Baja California.

“Con sólo visitarlos en el hospital les alegra el día”, dice.

Pero lo que más hace falta son los donativos de la gente de San Diego, que aunque si han participado, podría incrementar, afirma Ávila.

El grupo de voluntarios de San Diego cuenta con unos 20 miembros.

La Fundación Castro-Limón nació como el sueño de Juan Carlos Castro e Irineo Limón, dos jóvenes empresarios que murieron a causa del cáncer. Antes de morir, estos jóvenes tuvieron la idea de ayudar a niños necesitados que se encontraran en su situación.

Es así que la fundación se ha convertido en la esperanza de 50 niños en tan sólo tres años.

Usted también puede contribuir a esta noble causa.

Informes: 011-52 (664) 969-5914 o www.fundacioncastrolimon.org.

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