November 3, 2006

Sentir que es un soplo la vida
Almodóvar una vez más demuestra su maestría con Volver

Por Jose Daniel Bort

El director ha captado la imaginacion de dos generaciones de cinéfilos en todo el mundo, y no tiene ningún visto de parar. Su típica entrega de una película cada dos años no falla, y ahora nos llega su mejor película en mucho tiempo, Volver.

Mucho mejor que Hablé con ella o que La mala educación, con Volver el director manchego vuelve a un género que le queda pintado: el melodrama. Es esa combinación magistral entre su único y original punto de vista con una trama bien tallada lo que lo hace irresistible a gente de todas las edades.

En Volver, Almodóvar retorna a las calles de su pueblo natal y revisita a las mujeres con las que creció, dándoles la historia por entero. Los hombres en la historia son referenciales y están la menor cantidad de tiempo en pantalla. Esta película es para el gusto y deleite de la verdad femenina.

Y muy en verdad son las actrices que cuentan esta historia, sencillamente lo más granado de la madre patria. Penélope Cruz es Raimunda, una madre que perdió a la suya en un incendio y que lucha por mantener a la familia unida. Lola Dueñas, conocida por su trabajo en Mar Adentro, es su hermana. Chus Lampreave es la tía, demasiado vieja para cuidarse sola pero que lo hace muy bien debido a extrañas circunstancias.

Completa el elenco la mítica Carmen Maura, musa del director en sus primeras películas, y que después de un disgusto con el director había dejado de trabajar con él en mucho tiempo. Irene es el personaje mágico de la pieza, una mujer que ha sido la comidilla del pueblo durante mucho tiempo y que tan solo espera por reinvindicar su vida.

La acción es sencilla, no hay mucha pirotecnia narrativa (a pesar de un crimen de pasión que no puede evitar el director en los primeros veinte minutos), pero lo importante de la película es la pasión con el autor llena de vida a sus personajes, que con sus pequeñas vidas llenan la pantalla con una intensa carga afectiva.

Almodóvar usa la televisión para comparar a Penélope Cruz con Anna Magnani, haciendo una obra de Tennessee Williams. La comparación no es gratuita, y se puede decir con seguridad que la Cruz está en el mejor momento de su carrera con su mejor actuación.

Como muchas otras actrices latinas (y además de las que hablan español se deben incluir las italianas y las francesas), Cruz no trasmite lo mismo en inglés que en su lengua materna. La actriz se ha destacado en otras lenguas romances, pero en inglés todavía no tiene una actuación meritoria. Esperemos que este trabajo (no se para de hablar de una nominación al Oscar) le abra las puertas para un verdadero personaje de su estatura.

Mi madre tiene setenta y cuatro años. Hay pocas películas que la llevaría a ver estos días. Esta es perfecta para ella, y para todos aquellos que disfruten a las mujeres de verdad.

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