November 3, 2006

Aterciopelados: Oiga el sonido de Colombia Moderno

Por James Klein

BOGOTÁ, COLOMBIA (KPRENSA) – Aterciopelados, la banda colombiana de rock está de vuelta tras cinco años de búsquedas independientes y trabajos personales. ‘Oye’ , el nuevo disco del dúo retorna al escenario del rock con un sonido extraordinario y orgánico. Un sonido que refleja el crecimiento personal y cultural de los artistas y su patria. La banda está actualmente en una gira en los EEUU para presentar el nuevo disco.

Producido por Héctor Buitrago, Oye tiene canciones como Complemento, una declaración de amor de quien ha encontrado su alma gemela, y Oye mujer, una crítica social que cuestiona a las mujeres con “eres un ser humano o la fantasía erótica de algún hombre”, una frase de Andrea Echeverrri, acostumbrada a ese tipo de mensajes directos en sus canciones.

“Esta canción puede tener un contenido polémico”, asevera Echeverri antes de un concierto reciente en Bogotá. “Pero para mí, dirigiendo estos sujetos son algo natural”.

Son ya 15 años de caminar a dúo. En 1994 se lanzaron a los ruedos del rock en español con el disco Con el corazón en la mano. Y desde esos inicios dejaron ver que tendrían un estilo original para hacer música, impregnado del lenguaje y los códigos de la juventud.


Grupo Aterciopelados.

Con sus letras autóctonas y sinceras, saltaron con los años a la fama mundial, llegando a los canales y revistas especializadas. Los críticos han granizado el material de la banda del material que combinan new wave, reggae, bossa nova, electro, rock pesado, bolero, house y surf rock como un adelanto artístico.

El nuevo disco es un ejemplo de esa fusión. Y tuvieron que pasar seis años desde la producción de Gozo poderoso, nominado a los Premios Grammy, antes de regresar a la escena actual. “Este disco tiene influencia de lo primero que hicimos y de nuestros discos en solitario”, dice Echeverri.

En Oye exploran temas en torno al amor, la crítica social y la conciencia ecológica. “Es un disco más maduro, más universal”, añade el artista.

Aunque Oye está “más apegado al rock”, en palabras de Echeverri, también aparecen las mezclas favoritas de Aterciopelados con ritmos colombianos. Lo afro está en un par de canciones protesta como Cruz de sal. Otras percusiones más del oriente del país se escuchan en Oye mujer, que le da un “feeling de música étnica”, afirma. Ese sonido especial se debe a que el dúo “se esfuerza en encontrar un tema original o desarrollar algo nuevo, diferente y que lo sintamos auténtico”, admite.

En estos momentos la simbiosis entre Buitrago y Echeverri funciona así: cada uno compone por separado y escribe un 50 por ciento de las canciones.

El músico cuenta que el rock le vino por unos compañeros del colegio, en una época en que la explosión sonora en Bogotá le daba permiso de incursionar a los menos avezados. Completamente autodidacta, Buitrago sacaba las canciones de oído de grupos como Los Ramones, y poco a poco pasó a ser el artista que hoy es. Echeverri, por su parte, es artista plástica formada en la universidad y la música le llega en años en que tocar en los bares de Bogotá era la opción.

Hoy, a la vuelta de los años, Echeverri dice que el movimiento musical colombiano va mejorando. “Hay muchos grupos de buen nivel, pues siempre ha habido talento, pero la infraestructura es mejor, la radio apoya un poco más. Aunque el género se inclina más al pop, lo importante es que los jóvenes están investigando el camino del folclor y se está haciendo esta mezcla interesante”.

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