May 26, 2006

Comentario:

Las “encuestas” y López Obrador

Por Dagoberto Márquez

Días atrás, desvelándome para ver, escuchar y analizar los comentarios vertidos en uno de los programas transmitidos a medianoche por el Canal 2 de Televisa, vi sin asombro aunque sí con cierto desagrado cómo los comentaristas expresaban sus puntos de vista, mismos que en alguna medida trataban de hacernos creer que las “encuestas” de días atrás sí son confiables y que Andrés Manuel López Obrador está (ahora) abajo en la intención del voto en relación con el candidato del PAN, lo cual es más que increíble por no decir sospechoso ni otra cosa.

En el programa se encontraban, como moderador, Leopoldo Gómez, un ejecutivo de dicha empresa así como los periodistas y conductores Joaquín López-Dóriga, Adela Micha, Carlos Marín, Dennise Maerker, Ciro Gómez Leyva y Víctor Trujillo, si mal no recuerdo. El tema principal era el de las “encuestas” así como lo relacionado con la posición de López Obrador. Antes de proseguir con esto, éste opinante debe expresar que fue comiquísimo ver cómo los analistas se alteraban cuando alguno de ellos asumía una posición diferente y a favor de Andrés Manuel con comentarios realistas, menos insidiosos.

Fue, como dice el vulgo comúnmente, como “si les picaran el fundillo” pues de la aparente parsimonia apenas contenida pasaban casi a la histeria, a la cólera, vociferando y arrebatándose la palabra, como “simples preparatorianos” pues, y perdón por la manera de expresar las cosas así como por la juventud ajena al asunto, la cual ninguna culpa tiene de esto. Pobre gente dije entre mí, y disculpe usted la expresión pero sí, fue comiquísimo ver como trataban de neutralizar el fenómeno López Obrador con sus arrebatos dialécticos y altercados.

Estimado lector, fina lectora, este opinante no se hace bolas comúnmente, su percepción de las cosas y sus más íntimas convicciones están más que definidas desde hace ya mucho tiempo.

Ahora bien, las encuestas pueden ser certeras o pueden no serlo, eso depende del grado de honradez de quienes las encargan y de quienes las realizan.

¿Acostumbra ver la televisión con frecuencia? ¿Acostumbra ver los noticieros?. Este opinante lo hace como todos aunque tal vez muy por debajo del promedio

Por esto, este opinante tiene una convicción del todo inalterable en relación con dos cosas como mínimo: con el asunto de la posición frente al electorado por parte de López Obrador por un lado, y con el de las exaltadas pseudo encuestas por el otro. Si usted me lo permite, me explico y continúo.

La rivalidad de López Obrador frente a sus adversarios deviene de varios factores. Su posición política y su forma de pensar es uno de ellos. Esto tiene que ver con continuismo, con pobreza económica, con desigualdad así como con marginación en muchos sentidos. También tiene que ver con corrupción y complicidades así como con podredumbre y con el avasallamiento de cierta parte de la elite.

De manera implícita, también tiene que ver con ineptitud, con pobreza cultural y con la incapacidad para dirigir las acciones de gobierno que actualmente se han acendrado. Todo esto, amalgamado, da como resultado una posición política ética, sólida, clara e inalterable sólo cuestionada por quienes algo traman.

El asunto de las encuestas es marginal y secundario, uno creado artificiosa y perversamente para denostar y confundir, para hacer creer que Felipe Calderón, el hombre del actual sistema, crece en popularidad y aceptación entre las masas así sea sólo un mero cuento, uno más de la serie “Foxilandia”.

Uno creado para hacer creer que Andrés Manuel baja en la percepción y aceptación en la intención del voto y con lo cual solo evidencian su nerviosismo y su locura, la cual casi llega al paroxismo político. ¿Difícil de creer según algunos puntos de vista?. ¡Claro que no!. Sólo vea los noticieros y al margen de lo que opine y digan los conductores, centre su atención en las tomas abiertas, en aquellas mediante lo cual es posible distinguir el grueso de la gente.

Sí, si mira usted bien y así se trate de concentraciones y mítines en entidades del norte de la República o en estados donde el PAN gobierna, López Obrador y el PRD y sus aliados reúnen a mucha gente, a miles y miles de tal suerte que las plazas y los zócalos siempre están atiborrados, algo distinto y diferente en términos comparados cuando uno mira lo que logran otros candidatos.

¿Que por qué todo esto?. Bueno, porque el PAN no quiere que el poder se le diluya entre las manos. Porque el grupo que gobierna desde la presidencia se aferra a no querer soltar el poder pues si lo pierde difícilmente podrá volver a hacerse de él y porque al parecer tienen temor, miedo. Sí, temor de que se conozca cómo lo han manejado. Por eso. Por eso también el asunto del supuesto vuelco en las pseudo encuestas y ahí le van otros datos. Uno: por informe divulgado se supo que en febrero pasado, una área de la presidencia mandó a realizar una encuesta, una sin truco y sin trampas que revelaría la intención del voto real y cuyo resultado hizo encabronar al propio presidente. La encuesta marcó trece puntos y la diferencia se ubicó del lado de López Obrador.

Dos: en la más reciente aparición de Roy Campos en el noticiero de Joaquín López-Dóriga, el responsable de Mitofsky se mostró nervioso, descompuesto, inseguro. Las cifras estadísticas que proporcionó hablaban de un cierto “empate técnico” pues la diferencia de sólo un punto “a favor” de Felipe Calderón no hacía suponer otra cosa. En este orden de cosas una sola es la constante: La nerviosa y virulenta posición de algunos contra Andrés Manuel López Obrador.

Para concluir, voy a revelarle un dato, uno más si usted me lo permite. En marzo anterior, un buen amigo de quien por respeto omito el nombre, me dio una opinión y una postura. Según esto y por tratarse de cosas políticas, la estrategia de Vicente Fox y de la cúpula panista sería la de ir propiciando un desconcierto en la percepción nacional vía las “encuestas”.

Según esto, la sucia estrategia sería la de, llegado el momento y con el desconcierto en su favor, salga como salga la elección de julio próximo, Felipe Calderón se proclamará ganador presidencial y el PAN y el gobierno federal lo adularán y sostendrán pase lo que pase. Según esto, aunque López Obrador gane la elección poco podrá hacer para limpiarla porque el PAN y sus aliados en el gobierno van a impedir cualquier margen así se les tilde de tramposos y de corruptos. Según esto, la estrategia funcionará porque para ello contarán con el apoyo del sistema norteamericano así como con la complicidad de los medios, de la televisión sobre todo. Según esto, las “encuestas” serán el punto nodal y el hilo conductor.

Una especie de droga y de adormidera del impulso público donde el coraje y la indignación van a verse sometidos en una suerte de somnolencia a partir de ir “digiriendo” un desenlace inducido, un desenlace orientado. Algo psicótico, perverso y ruin que esperamos no suceda. El buen amigo que me confío su teoría es un amable y viejo conocedor del sistema, un buen hombre al que estimo claro y sincero porque su vejez, su franqueza y su manera de decir las cosas no permite otra inferencia. Por eso y volviendo al tema de las encuestas, si las “encuestas” dadas a conocer recientemente no reflejan la realidad nacional verdaderamente, si las muestras o la metodología no fueron ni las suficientes ni la correcta, si la cúpula del PAN y el presidente Fox están tras ellas… Que con su pan se lo coman …y punto. A ver si no se indigestan.

Es todo.

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