May 19, 2006

Lados opuestos debaten la medida de incremento a impuestos de venta en National City

Por Pablo Jaime Sainz

Un grupo comunitario local organizó un foro donde el impuesto a la venta fue debatido entre los dos lados opuestos.

El 6 de junio, los votantes de National City tendrán que decidir si incrementarán el impuesto a la venta de 7.75 porciento a 8.75 porciento por 10 años, convirtiéndolo en el impuesto a la venta más alto en el condado.

Herman Baca, del Committee on Chicano Rights y quien ha vivido toda su vida en National City y es dueño de un pequeño negocio, y el regidor de National City Ron Morrison participaron en el debate organizado por el South Bay Forum, una organización que promueve la participación política en el sur del condado de San Diego, el lunes 15 de mayo en la Apostolic Assemby of National City.

El debate fue moderado por José Preciado del South Bay Forum.

Baca se opone al incremento al impuesto a la venta, mientras que Morrison lo apoya.

Si es aprobada, se espera que la Proposición D genere de 7 a 9 millones de dólares para National City anualmente.

Los simpatizantes dicen que el incremento al impuesto a la venta ayudará a sacar a la ciudad de su crisis financiera y prevendría que los servicios básicos de seguridad, como policia y bomberos, reciban recortes al presupuesto.

Pero aquellos que se oponen al incremento en el impuesto dicen que la movida afectaría a los pobres en National City, quienes necesitarían pagar más por las cosas que compren en su propia ciudad.

En el foro, donde estaban varios representantes de National City en el público, incluyendo el jefe de la policía Adolfo Gonzales, los regidores Frank Parra y Rosalie Zarate, y el administrador de la ciudad Chris Zapata.

También, algunos de los miembros del público tenían carteles a favor de la Prop. D., como “Salven a National City” y “Sí en la Prop. D”, y otros en contra, como “No Impuesto –Renuncia Inzunza”.

Durante el debate, Morrison dijo que los residentes de National City tienen dos opciones: aprobar la Prop. D o prepararse para más recortes en los servicios de la ciudad, incluyendo seguridad pública, como los departamentos de policía y bomberos.

“Habrá recortes severos”, dijo.

Hasta ahora, dijo, del 2001 al 2006 National tiene 40 empleados públicos menos.

“La carga de trabajo de los que se han quedado ha incrementado un 500 porciento”, dijo Morrison.

Los residentes de National City derrotaron la Proposición B en noviembre, otra medida que hubiera incrementado el impuesto a la venta.

“Estoy aquí esta noche para representar al 57 porciento de los votantes que se opusieron a la Prop. B. He estado ahí, ya lo he hecho. ¿Qué parte de ‘no’ no entienden [el cabildo de la ciudad]” dijo Baca.

“El público ya no confía en el alcalde ni el cabildo tipo Chicken Little que sigue al alcalde”.

En lo que a veces causó tensión, así como aplausos, en el público, Baca culpó al cabildo por la crisis económica por la que atraviesa la ciudad.

“Ha habido sobre gasto”, dijo, refiriéndose a las clases de tagalo que el alcalde de National City, Nick Inzunza, recibía pagadas por fondos públicos de la ciudad.

“Hay una desconexión política entre la gente y el ayuntamiento. No hay más confianza entre el ayuntamiento y los ciudadanos”, dijo Baca.

Baca dijo que los residentes pobres de National City tendrán que ir de compras a las ciudades cercanas, como San Diego y Chula Vista. Las empresas en National City sufrirán también, dijo.

“¿La gente de National City va a seguir comprando en National City? No tiene sentido. Va a tener un impacto en los negocios pequeños y los residentes pobres”.

Morrison advirtió al público que los recortes que se están haciendo en la ciudad incrementarían si la Prop. D no es aprobada.

La medida necesita un voto de 50 porciento más un voto para que pase.

“Lo último que queremos es hacer más recortes, pero puede que no haya otra opción si la Prop. D no se aprueba”, dijo Morrison.

Baca criticó lo que él llamó ‘tácticas de miedo’ del cabildo.

“[Los representantes de la ciudad] deberían dejar sus tácticas de miedo. Si los servicios de policía y bomberos serán recortados, que el Condado de San Diego tome el control de National City. Fin del problema”, dijo Baca.

Morrison dijo que el incremento al impuesto a la venta no se aplicaría en los básicos como alimentos preparados y medicina. Añadió que para los automóviles, los consumidores pagarán el impuesto de la ciudad donde viven.

“Este impuesto no es en lo básico”, dijo.

Morrison dijo que los que votaron no en la última propuesta no tenían la información adecuada. Esta vez, dijo, deberían ver las posibles consecuencias de votar no.

“Muchas de las áreas han recibido recortes, incluyendo los salarios. ¿Qué tipo de nivel queremos para nuestra ciudad? El 6 de junio, ¿le importa hacer una declaración política o crear más beneficios para su comunidad?”

Bill Goulet, un residente de National City preocupado que estuvo en el debate, dijo que el alcalde y el cabildo son responsables por la situación económica de la ciudad.

“Desperdiciaron dinero en fiestas, en gastos para carros, incrementos excesivos a los salarios y colaboradores caros en casi todos los departamentos de la ciudad. Este cabildo y su alcalde continúan demostrando que no tiene idea como administrar un barco financiero apretado”.

Baca, quien es uno de los oponentes más activos de la Prop. D, dijo que como en noviembre pasado, la voz de la gente se escuchará.

“Yo pronostico que los votantes van a derrotar a la Prop. D”.

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