May 12, 2006

Baja California también vive una crisis de los precios de la gasolina

Por Luis Alonso Pérez

Por 39 horas la ciudad de Mexicali se vio trastornada por una falta de combustible.

Un bloqueo a la entrada de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX) de la ciudad iniciado la noche del martes 2 de mayo, por taxistas locales que demandaban una reducción al precio de la gasolina, ocasionó una escasez que afectó severamente el ritmo de la ciudad.

Su plantón se levanto el siguiente jueves a las 2 p.m. cuando las autoridades estatales dieron a conocer que a partir de las cero horas del sábado los precios de la gasolina bajarían de 8.27 pesos por litro (2.84 dólares por galón) a 7.41 pesos por litro (2.53 dólares por galón) en Baja California.


Los precios de la gasolina muy elevados en la zona fronteriza.

A pesar de que los precios sean más bajos que en el sur de California, son muy elevados en relación a la economía del norte de México, donde el salario mínimo es de 5.75 pesos la hora (0.52 dólares la hora).

Desde finales del 2002 Petróleos Mexicanos –propiedad del gobierno federal– estableció los precios del combustible en el norte del país basándose en los precios del sur de Estados Unidos, debido a una disposición gubernamental que reducía los precios del combustible mexicano hasta homologarlos con los precios del que se conseguía del otro lado de la frontera, como una medida de que sus gasolineras mantuvieran la competitividad.

Los altos precios del combustible en la frontera norte de México, tenían un impacto directo en la economía de la población fronteriza, afectando principalmente al sector del transporte, quienes frecuentemente realizaban marchas o manifestaciones para dar a conocer su inconformidad al gobierno, sin embargo el precio de la gasolina mantuvo un incremento drástico del 30 por ciento durante los tres primeros meses del 2006.

Desde la noche del martes 2 de mayo, los concesionarios de la compañía Radiotaxis se movilizó para bloquear la entrada de la planta de distribución de combustible de Mexicali. Desde las primeras horas del miércoles el bloqueo comenzaba a trastornar las actividades cotidianas. El transporte público comenzaba a tener problemas encontrando combustible y tenía que esperar largas filas en las gasolineras que si tenían. Como consecuencia miles de trabajadores que dependen de este sistema faltaron o se retrasaron en su trabajo.

Los automovilistas se vieron obligados a tolerar las demoras en las gasolineras y la desesperación de algunos clientes que hasta compraban gasolina en galones para evitar las largas filas. El cruce fronterizo reflejaba la escasez con largas filas de automovilistas que se dirigían al pueblo vecino Calexico para cargar gasolina.

Ante la presión de los taxistas sus repercusiones directas en los mexicalenses, el gobernador de Baja California, Eugenio Elorduy Walter viajó a la capital del país para entrevistarse con el presidente Vicente Fox para buscar una solución a la crisis de la gasolina.

A las dos de la tarde del jueves 4 de mayo, el gobernador anunció la reducción del precio de la gasolina a partir del sábado 6. Al poco tiempo los taxistas se retiraron de la entrada de la planta de PEMEX, reestableciendo el abastecimiento de combustible a las estaciones y como consecuencia el orden de la ciudad.

Aunque las nuevas medidas lograron un descenso significativo, los transportistas no quedaron conformes por completo con el nuevo precio de la gasolina, y prometieron no alejarse del asunto hasta lograr una homologación con los precios de la zona centro de México, donde el costo por litro se acerca a los 5.50 pesos y declararon en los medios locales que su retiro se debía al temor de ser reprimidos violentamente por el gobierno federal.

A pesar de que el bloqueo causó estragos en toda la ciudad, el Alcalde Samuel Ramos reconoció el esfuerzo de los taxistas en una entrevista para el diario La Crónica de Mexicali, indicando que fue su esfuerzo el que logró la reducción al precio de la gasolina.

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