June 30, 2006

ANALISIS

Vicente Fox : cuenta regresiva

por Dagoberto Márquez

El presidente Fox Quesada se prepara para dejar el cargo. Si bien es cierto que aún faltan 5 meses para el ejercicio del mismo, la cuenta regresiva ha comenzado. Esto al parejo de una contienda por la sucesión donde se ha visto casi de todo. Después del día último de noviembre próximo, Vicente Fox volverá a la vida “normal”, a una tal vez relajada porque las presiones propias de tan alta responsabilidad habrán concluido para él. Por lo que se ha dicho y anunciado, el todavía presidente de México irá a su rancho, un inmueble ubicado en Guanajuato del que se infiere provee de comodidad aunque del mismo poco se sepa en realidad. Por lo que se entiende, su esposa irá con él, acompañándole por su condición de cónyuge aunque haya voces que anticipen ruptura. Fox dejará el cargo en medio de una crisis poco vista aunque él lo niegue. Su período, pudiendo haber sido benéfico para la sociedad, fue marcado por el desaseo, por el descaro y por la continuidad, por una conducción errática e irregular donde las expectativas de cambio sucumbieron, abriendo paso a la desfachatez, a la frivolidad, al folklore incluso. Si recordamos cómo fueron las cosas, Fox Quesada inició su mandato en medio de verdaderas expectativas, después de vencer en las urnas a Francisco Labastida así como a Cuauhtémoc Cárdenas. Su partido político, el PAN, le hizo candidato tras imponerse a gente como Diego Fernández de Cevallos y Carlos Medina Plascencia, dos políticos de corte conservador, algo típico de Acción Nacional.

Estimado lector, Fina lectora, no es agradable hacer recuentos cuando el resultado es malo, nulo o negativo. Hacer balances aún tempranamente supone un esfuerzo para determinar qué hemos hecho, cómo lo hicimos y qué tenemos por delante. En el caso de la administración saliente, el resultado se aprecia negativo desde casi todo punto de vista. ¿Por qué? Por lo siguiente. El sexenio de Vicente Fox comenzó con amplias expectativas, esto fue así porque la percepción generalizada vio con buenos ojos la “hazaña” de haber sacado al PRI de Los Pinos. Si usted recuerda, el arranque de dicha gestión inició con innovaciones. Que la búsqueda de los mejores elementos a través de la contratación de Head Hunters, que la integración de un “gabinetazo”, que el anuncio de iniciativas como el Plan Puebla–Panamá, etcétera. La gente estaba azorada, boquiabierta, a excepción de los escépticos, del priísmo y de la gente de izquierda, claro. Si bien Fox tomó el poder en diciembre del Dos Mil, el arranque en el 2001 fue de antología. Lo mismo mezcló iniciativas de cambio, que frivolidad y estupidez. Si recuerda, fue en 2001 cuando sucedió lo del breve amasiato. Que las “cabañas” en Los Pinos, que el menos-precio por las habitaciones de la casa presidencial. Luego, que el ajuar para la pareja, las nuevas nupcias, las caras alegres mezclando luna de miel con reuniones con George Bush, los paseos en cuatrimoto, las entrevistas ad hoc y ¡zas!, que empieza el desgarriate con la información inocultable de las costosas sábanas, las toallas y demás. Luego, apenas contenida la cara de felicidad, surge lo de los atentados en Nueva York y en Washington, lo cual hizo que la relación del gobierno de Estados Unidos con México se fuera al tercer o cuarto término por la emergencia de seguridad nacional norteamericana. Ahí empezó toda la bronca para Fox. Su cacareada arenga para insertar a México en un “modelo” de desarrollo hacia los siguientes 25 años se empezó a desmoronar.

Si recordamos correctamente, no puede negarse que más allá de meras pretensiones, las iniciativas de Fox auguraban cambios en materia estructural y económica nunca apoyadas por los partidos políticos con excepción del PAN. De esa manera vinieron las tormentas para la autorización de nuevos impuestos (medicinas, alimentos,) lo cual consumió tiempo sin prosperar. Al parejo de todo esto iniciaron los viajes al exterior, las frecuentes, largas y costosísimas giras que llevaron al presidente por casi todo el planeta, aunque sin mayores resultados de acuerdo con nuestra percepción. De esta forma, el presidente y su comitiva se paseó por Europa, Asia, el Lejano Oriente, América del Norte, Centro y Sud América así como por países del Caribe. Por todo el globo prácticamente. Las giras de Vicente Fox fueron una constante, una costosa y verdadera que emuló de alguna forma su ir y venir cuando casi a control remoto gobernó el estado de Guanajuato. Al tiempo que hacía esto impulsó también sórdidas iniciativas para privatizar segmentos o servicios de la educación, la salud así como de la petroquímica, lo cual y a excepción de algunos rubros, tampoco prosperó. Luego vino lo de la locura, la inconmensurable para prolongar su mandato bajo la modalidad de impulsar a su propia esposa para hacerla candidata a la Presidencia, lo cual provocó tormenta política, muchos desaguisados y mucho show. Y todo para nada, con excepción de la pérdida de tiempo político, mucho escarnio e involución. Todo al parejo del deterioro de las relaciones con otras naciones, empezando con el muy cuestionado affaire con el Jefe de Estado cubano Fidel Castro lo cual hasta le evidenció por su torpeza.

Si usted recuerda también, se acordará de la emisión de los libros, el primero de Olga Wornat por cierto ( La Jefa ) mediante el cual se supo de las andanzas y marrullería de la pareja, con lo cual se puso en claro lo de la megalomanía de los Fox. Con todo esto a cuestas, siguieron las presiones, unas para destrabar lo de la reforma, otras para acallar el escándalo en que México ya se encontraba por la errática conducción de la nación. Con esto de por medio vinieron otras maniobras, la reestructuración del gabinete, el desencanto popular contra la gestión de Fox, el aumento de la violencia, el narcotráfico, la ruptura con antiguos aliados como Porfirio Muñoz Ledo, Adolfo Aguilar Zinser y Alfonso Durazo entre otros, el bajo perfil de la economía, los gastos excesivos, las continuas giras al exterior, las también costosas e interminables giras por el interior del país, las sospechas en relación con la propia campaña presidencial de Fox, las sospechas de malos manejos con la fundación Vamos México y así hasta proseguir con lo de los hijos de la señora Fox, sí, lo de la muy probable comisión de ilícitos por parte de los jóvenes Bribiesca Sahagún. Al parejo de todo esto y como si lo ocurrido fuera poco, vino más, este opinante se refiere a lo del deshonesto y fatuo intento para desacreditar y eliminar políticamente a López Obrador. Sí, lo del burdo intento para desacreditarle como Jefe de Gobierno y anularle por la vía del desafuero en relación con la próxima elección. Luego vino lo del vergonzoso enfriamiento en las relaciones con otros países como Argentina y Venezuela lo cual nuevamente le evidenció. Para colmo de males vino lo del millonario y nulo impulso a Santiago Creel, el jaloneo al interior del PAN, la salida “airosa” en relación con Felipe Calderón y la carrera por la Presidencia, todo a un costo en verdad multimillonario para vergüenza de la economía popular de la nación.

Estimado lector, Fina lectora, este gobierno no tuvo recato y por el contrario nos vapuleó. Sí, el gobierno de Vicente Fox Quesada, pudiendo haber cumplido con lo prometido sólo nos ha hecho daño, haciéndonos quedar mal como nación. ¿Recuerda usted lo de Chiapas?. No cumplió. ¿Recuerda lo de meter “peces gordos” a la cárcel?. No cumplió. ¿Recuerda usted lo del horario de verano?. No cumplió. ¿Recuerda lo de 7% del PIB para la educación? No cumplió. ¿Recuerda lo de Un Millón de empleos por año a lo largo de su gestión? No cumplió. ¿Recuerda lo del respeto a los Derechos Humanos? No cumplió. ¿Recuerda lo de resolver lo de las muertas de Cd. Juárez? No cumplió. ¿Recuerda aquello de que una tele, un “changarro” y un “vocho” para todos? Tampoco cumplió.

Ahora bien… ¿Que cómo estamos actual-mente? Juzgue usted. ¿Avanzó el campo, acaso? Es obvio que no. ¿Avanzó la economía? La respuesta es, no. ¿Avanzó la macroeconomía? Tampoco. ¿Se reforzó la seguridad pública? Sí, pero sin resultado alguno. ¿Mejoró la balanza comercial de la nación?. No, hoy exportamos menos que antes, e importamos más. ¿Se hizo algo para homologar procesos electorales, a fin de gastar menos? No. ¿Mejoró la relación con otros países? No. ¿Disminuyó la deuda del país? No. ¿Se incrementó el poder de compra de la sociedad? No. ¿Disminuyeron los escándalos? Tampoco, los escándalos se recrudecieron. ¿Se combatió la corrupción, se hizo eficazmente? No. ¿Se siente usted mejor ahora, mejor que hace seis años…?

Para concluir, el recordar también que el presidente Fox hizo alarde de que a él no iban a tumbarlo a “periodicazos” lo cual sí se cumplió. También, el recordar que Fox, de muy amplio gusto por su aparición en la prensa, gastó de los contribuyentes, miles y miles de millones de pesos para saciar su ego en cientos de miles de promocionales y anuncios a través de su gestión. Lo más reciente lo vimos hace poco, muy poco, en lo que fue llamada la campaña paralela por la Presidencia, donde para apoyar a Felipe Calderón, el gobierno de Vicente Fox se gastó más de 1,700 millones de pesos nuestros, hablando y machacando lo relativo a los “logros” de su gobierno en cerca de medio millón de spots. Lo único bueno del asunto es que la cuenta regresiva para que este gobierno concluya, ha comenzado. Gracias a Dios.

Es todo.

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