June 23, 2006

Sobre la mexicanidad de Nacho

Dos talentos brillan en personajes de reparto de la sensación de lucha libre que demuestra el poder adquisitivo del latino en el área del entretenimiento.

Por Jose Daniel Bort

Estrenada con gran fan-farria, Nacho libre es una película seriamente divertida acerca de un fraile mexicano que se convierte en un luchador por las noches. Demostrando números en taquilla sumamente superiores a los que se esperaban, la comedia demuestra una vez más que cuando el público latino es representado en pantalla es capaz de cambiar los números con un gran afluente poder adquisitivo.

El problema es que Nacho libre no es exactamente latino. Su estrella, Jack Black, es un blanco de California, mientras que su director, Jared Hess, proviene de Preston, Ohio. Su inspiración vino de abajo de la frontera, ya que la película está basada en “Fraile Tormenta”, un cura que se escapaba por las noches y luchaba en el circuito local de Oaxaca.

A pesar de que estos creadores tan solo pueden reclamar su latinidad por afinidad, ellos se aseguraron de que la película tuviera suficientes elementos mexicanos para proclamar su legitimidad. Y en su elenco, los personajes más prominentes son Esqueleto y Encarnación, encarnados por los nacionales Héctor Jiménez y Ana de la Reguera.

“Ambos venimos en el mismo avión para audicionar. Yo ya sabía que él estaba prácticamente escogido para el personaje, por lo que se portó muy bien conmigo dándome apoyo durante la audición”, explicó Ana sobre la relación con Jiménez, al cual ya conocía debido a su dilatada carrera en el teatro de México.

Las razones de peso

Conocida por muchos por su trabajo en la televisión mexicana, Ana se convirtió en un nombre importante dentro del cine gracias a su participación en la película “ladies’ night”, la cual fue un exitazo en su México natal (aquí todavía no ha podido ser distribuída, aunque hay planes concretos para ello). Después de más de diez años de trabajo en su país, la actriz hace su primer papel en los Estados Unidos y está dispuesta a quedarse.

El director Hess no es extraño a la cultura latina. La película que lo puso en el tapete, la también comedia “Napoleón Dinamita” tiene como personaje central a un latino inmigrante que no habla muy bien el inglés, por el cual Napoleón, el protagonista, hace campaña para que sea el presidente de la clase. El también decidió hacer la filmacion completamente en México, respetando el ambiente original de la película.

“Jared es una persona tan única que prácticamente no tiene comparación. Es también agradable, humilde y espiritual, y creo que esas cualidades se cuelan en esta historia que mezcla dos mundos completamente diferentes”, explica de la Reguera.

Por su parte Jiménez demuestra que puede estar a la altura de cualquier estrella de Hollywood al doblar como el segundo de Jack Black en la película. De presencia enigmática, el actor se ha beneficiado de una amplia experiencia en las tablas para dar sazón a su trabajo. “Mi personaje es prácticamente un niño abandonado en la calle, sucio, huérfano. Pero gracias a la lucha consigue una función en su vida y descubre que puede hacer el bien de muchas formas”, explicó Jiménez.

Si cabía alguna duda del poder adquisitivo de la población latina en materia de entretenimiento, ésta quedó completamente disipada este fin de semana gracias a la impresionante taquilla de esta película, la cual se estima ahora que pasará de más de cien millones de dólares de recaudación al final del verano. Es un paso adelante a favor de la colorizacion de la pantalla americana, la cual está en brillante desespero por conseguir entretener a las minorías en América.

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