June 23, 2006

Se regulará la venta de comida “Chatarra” en escuelas de Baja California

Por Luis Alonso Pérez

Cuando suene la campana del receso el primer día de clases del siguiente periodo escolar, los alumnos de las primarias de Baja California se llevarán una sorpresa, al darse cuenta de que muchos de sus alimentos y botanas preferidos han sido reemplazados por artículos más nutritivos.

Este cambio surge a raíz de las reformas a las leyes de salud pública y a la aplicación de programas de salud en las primarias impulsadas por la Cámara de Diputados y la Secretaría de Salud del Estado de Baja California.

La implementación de estas iniciativas responde a la preocupación de las autoridades educativas y de salud regionales, así como de los mismos maestros y padres de familia por el creciente índice de obesidad y problemas gastrointestinales en los alumnos de las primarias del estado.

Una de las principales causas de estos problemas de salud obedece a la falta de buenos hábitos alimenticios en los alumnos y a la venta de comida “chatarra” en las tiendas de los planteles escolares mejor conocidas como “cooperativas”.

De acuerdo con el doctor Daniel Millán Alcántara, Jefe de promoción de salud del Sistema Estatal de Salud, la falta de información es la raíz de este problema, ya que muchos de los padres de familia ignoran las consecuencias médicas que puede traer una alimentación deficiente, ya que el sobrepeso no solo afecta la apariencia de los niños, sino que puede conducir a la obesidad, un factor de riesgo que con los años los puede llevar a padecer enfermedades crónicodegenerativas, como diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, osteoporosis.

“Tenemos que actuar a temprana edad brindándoles información y orientación no solo a los niños pero también a los padres de familia y maestros” agregó Millán Alcántara, advirtiendo también que en algunos casos no solo existe una obesidad sencilla, ya que frecuentemente se presentan casos de niños obesos con problemas de anemia, debido a que “solo tienen exceso de grasa corporal por el consumo de grasas y carbohidratos, pero no llevan una dieta nutritiva diaria”.

Los principales alimentos que serán regulados son los caramelos macizos, chicles, frituras, papitas y particularmente las salsas y condimentos picantes a base de pulpas de frutas, mejor conocidos como “Chamoy”, de ahí que las reformas legislativas fueran bautizadas con el nombre de “Ley Antichamoy”.

Francisco Javier Parral León, Secretario Técnico del diputado Elías López Mendoza –uno de los responsables del desarrollo de dicha ley– explicó que las reformas consisten en modificaciones al artículo 24 de la ley de salud pública, en la que se establece que autoridades sanitarias, educativas y laborales tendrán la obligación de vigilar la calidad de los alimentos que se venden en las escuelas.

De acuerdo con Parral León se ha tenido una buena respuesta de las escuelas y los padres de familia, sin embargo ha recibido oposición por parte de un grupo que se hace llamar “Alianza por una vida saludable”, que representa a 42 empresas productoras de dulces y botanas. Su objetivo era evitar que fuera aprobada la reforma, debido a que afectaría los intereses económicos de las compañías para las cuales cabildea a favor. Sin embargo el 22 de abril de este año fue aprobada en el pleno del Congreso de Baja California.

La ley “Antichamoy” ha tenido tan buena aceptación –de acuerdo con Francisco Javier Parral León– que ha recibido llamadas de la directora de una organización de padres de familia que opera en más de 30 estados de la república mexicana, para que compartan los resultados de las reformas de ley y puedan sugerir su aplicación en otras entidades del país.

Sin embargo la buena aplicación de las reformas de ley enfrenta un gran reto, ya que es muy común que vendedores ambulantes se coloquen en los perímetros de los planteles educativos y vendan a través de las rejas los alimentos que han sido prohibidos dentro de las escuelas.

Los expertos en salud afirman que más que una ley punitiva es necesario promover los buenos hábitos alimenticios en los menores, ya que esos hábitos prevalecen en la adolescencia y pueden llegar a continuar hasta la edad adulta.

“Si no se actúa a buen momento, las consecuencias vienen a futuro” expresó el doctor Millán Alcántara, remarcando también la importancia del ejercicio en los menores. “Los ejercicios no son op-cionales, deben ser integrales para tener una buena salud”. Agregó que hoy en día los niños pasan mucho tiempo sentados, viendo mucha televisión, frente a la computadora o los juegos de video, de manera que la energía que consumen en los alimentos se va acumulando en los tejidos y forma lo que comúnmente se conoce como “Llantitas”.

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