June 9, 2006

Envío de tropas a la Frontera provoca tensiones en la comunidad

Por Luis Alonso Pérez

El envío de tropas de la Guardia Nacional a la región fronteriza de México y Estados Unidos ha provocado severas críticas alrededor del país, así como una férrea oposición de parte de miembros de la comunidad latina de San Diego, quienes se reunieron el pasado fin de semana a unos metros de la frontera para manifestarse en contra de lo que consideran un claro acto de intimidación de parte del gobierno estatal y federal.

“Yo creo que esta decisión es ridícula” comentó Ajamu, un activista comunitario de San Diego y miembro de la coalición Si se Puede. “Esto no es más que una maniobra política para atraer votos en tiempos electorales” agregó.

Un grupo de alrededor de doscientos opositores se reunió el sábado 3 de Junio en el parque Larsen Field de San Ysidro, donde realizaron una manifestación que fue procedida por una marcha hacia la zona de cruce fronterizo.

Pero los activistas pro-inmigrantes no fueron los únicos que deseaban expresar su opinión sobre los sucesos recientes. Una veintena de miembros del Proyecto Minutemen se reunieron enfrente de Larsen Field, ondeando banderas estadounidenses y sosteniendo pancartas con mensajes como “No a la amnistía para extranjeros ilegales”; “No se rindan, aseguren nuestras fronteras”; “Si eres un ilegal, Fuera”.

Larry Culbertson del grupo Minutemen expresó que las tropas enviadas a la frontera no son suficientes y que fue una decisión que debió haberse efectuado hace mucho tiempo. “Yo creo que una solución a todo este problema son sanciones estrictas a los empleadores, porque si saben que al emplear extranjeros ilegales les van a dar una multa y la segunda vez algo de tiempo en la cárcel, entonces no lo harían. Así que si los extranjeros no obtienen empleo no tendrían dinero para pagar la renta ni para comprar alimentos, así que se deportarían ellos solos” agregó.


Al fondo Miembros del Proyecto Minuteman contra atacando la protesta.

Ambos grupos se confrontaron verbalmente con sus megáfonos, intercambiando frases de un lado de la avenida al otro. “No racistas, no fronteras, no Minutemen” o “Racistas váyanse a casa”. Del lado opuesto los Minutemen les respondían: “Regrésense a México”.

“Traidores, traidores” gritaba D. R. Clark con toda su fuerza hacia los manifestantes en Larsen Field. “Estamos en guerra” expresó a los reporteros, “estamos siendo invadidos por México. Esto es lo que llaman la reconquista. Recuerden El Alamo”.

En medio de la tensión verbal de ambos grupos, un individuo vistiendo un atuendo al estilo Ku Klux Klan se acercó al grupo de Minutemen, creando aún más tensión entre los grupos antagónicos. Después de empujones y jaloneos por parte de los Minu-temen, los miembros de la policía intervinieron para alejarlo del grupo y retirarle su disfraz.

A pesar de tratarse de un evento poco concurrido, numerosos elementos de seguridad pública fueron asignados para mantener el control. Un grupo de policías en motocicleta y otro a caballo apoyaban las maniobras de alrededor de veinte oficiales, los cuales tuvieron que formar una barrera entre los Minutemen y los manifestantes cuando estos comenzaron su marcha hacia la frontera. Un hombre fue consignado por las autoridades por un supuesto ataque a un policía y resistir el arresto.

“Ellos sólo están aquí para provocarnos” comentó Jazmín Morelos, de la coalición Si se Puede. “Su estrategia es venir y hacer que nos enojemos. Así que lograron su cometido”.

Para Jazmín, la principal preocupación de lo que denomina una “militarización de la frontera” son los incidentes violentos que puedan ocurrir en contra de los migrantes.

“Antes, cuando los militares estuvieron en la frontera causaron varias muertes y la mas famosa fue la de un joven de 18 años llamado Ezequiel” comentó, refiriéndose al caso de Ezequiel Hernández, un granjero de cabras que vivía en la zona fronteriza con Texas, que fue ultimado por un disparo proveniente del rifle M-16 de un oficial de la Marina asignado a vigilar la frontera de narcotraficantes en mayo de 1997. El marino atestiguó que había disparado en defensa propia al ser atacado por Hernández con un rifle calibre .22. Los reportes forenses reportaron que la víctima estaba dando la espalda cuando recibió el impacto de bala.

En cuanto a la solución del debate fronterizo Jazmín Morelos comentó que no existe una medida a corto plazo que pueda ponerle fin, sin embargo considera necesario que los tratados de libre comercio se conviertan en tratados de comercio justo.

“Este es el motivo por el cual miles de personas están arriesgando sus vidas al cruzar el desierto. Los granjeros están siendo desplazados porque sus granjas no están produciendo lo suficiente, así que se tienen que mudar a las ciudades conglomeradas de México, Guatemala o El Salvador. Pero ahí tampoco encuentran trabajos que no sean en las fábricas, con salarios de cuatro dólares al día. Eso no es un salario para vivir, considerando que en México un galón de leche cuesta tres dólares. Eso es un día completo de trabajo”.

La activista Ruth Sanchez, una de las participantes del evento expresó que esta situación le hace sentir completamente atacada. “Por una parte pienso que es un ataque en contra de mi pueblo y de nuevo estoy aquí enojada en este parque. Pero al mismo tiempo pienso que tenemos que seguir, y si ellos piensan tener tropas aquí, nosotros tenemos que tener nuestras tropas, o sea esta gente, en todas partes”.

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