June 2, 2006

Comentario:

Un Capítulo Olvidado

Por Joe Dunn

Imagínese un sábado tranquilo en el parque donde los niños patean una pelota y familias jóvenes se juntan para celebrar el fin de semana.

Después, en un instante, las autoridades se bajan al parque. La policía les dice a todos que ellos deben de juntar sus cosas, dejar sus hogares y embarcarse en trenes a México – ya sea que ellos estén legalmente o no aquí. No hay elección. Todos tienen que ir.

Esta historia puede parecer imposible, pero esto sucedió.

En los años 30, el gobierno federal – bajo la administración del Presidente Herbert Hoover – creó un programa para hacer una redada de ciudadanos Americanos de descendencia Latina y deportarlos ilegalmente a México.

¿Por qué? Porque este era la Gran Depresión, y el gobierno quería los trabajos para los blancos. Ellos se refirieron a esto como “Trabajos Americanos para verdaderos Americanos”.

Lamentablemente, el cuento de estas deportaciones inconstitucionales está casi perdida en la historia.

En la escuela aprendimos que los Americanos Japoneses fueron puestos en campos de detención durante la II Guerra Mundial. Aprendimos acerca de los horrores de la esclavitud. Pero no hay ninguna palabra acerca de las deportaciones ilegales de Latinos Americanos a México.

Pero hechos son hechos: Desde 1929 a 1944 el gobierno federal ilegalmente deportó cerca de dos millones de Latinos Americanos a México – contra su voluntad. La mayoría de estas deportaciones sucedieron en California, donde el gobierno deportó a cerca de 400,000 personas. Los expertos estiman que hay cerca de 5,000 sobrevivientes en California.

Oir de las deportaciones ilegales me inspiró a lanzar una investigación del Senado sobre el papel de California en este capítulo triste en la historia Americana. La investigación reveló que California y sus gobiernos locales llevaron a cabo el programa federal en las calles de Los Ángeles y otras ciudades de California con gran entusiasmo.

La pregunta que muchas personas me piden es, “¿Por qué volver a relucir el pasado si las deportaciones sucedieron hace más de 60 años.”

La respuesta es que debemos mirar a nuestra historia y a nosotros mismos con honestidad. Debemos tomar los errores del pasado y usarlos para avanzar un futuro mejor. Solo entonces vamos a honrar el dolor y el sacrificio de nuestros antepasados.

El año pasado, fui autor de legislación que expresó la disculpa oficial del estado de California a los aproximadamente 5,000 sobre-vivientes de las deportaciones ilegales y sus familias. El estado colocará una placa para conmemorar la disculpa cerca de la Calle Olvera donde el 26 de febrero de 1931, la policía hizo una redada acerca de 400 personas.

Este año, soy autor de un proyecto de ley que requiere que todas las clases de historia de la escuela secundaria enseñen a los niños de California sobre las deportaciones ilegales. Las futuras generaciones deberían saber que ellos no son los primeros en enfrentarse con problemas de raza y económica.

Debemos tratar de mirar a nuestra historia sinceramente – confrontando la verdad. Muy a menudo, nuestro pasado se vuelve tan distorsionado que cometemos los mismos errores que nuestros antepasados.

Debemos reconocer y corregir las injusticias del pasado así no los repetimos. Para asegurar que toda nuestra gente pueda disfrutar del sueño de California, debemos recordar el pasado.

Joe Dunn es candidato para Controlador Estatal.

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