July 28, 2006

Espacios diferentes: Desarrollando habilidades de niños discapacitados de Tijuana

Por Luis Alonso Pérez

Este verano, un grupo de niños discapacitados de Tijuana podrán desarrollar sus capacidades físicas, cerebrales y sensoriales en un curso diseñado especialmente para ayudarlos a formar parte de una sociedad que aún no ha aprendido a integrarlos.

“Espacio diferente para niños y jóvenes con discapacidad” es el nombre del curso de verano organizado por el Centro de Rehabilitación Integral (CRI) del instituto estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

En un periodo de tres semanas que dio inicio el pasado Lunes 24 de Julio, un grupo de 80 alumnos de 6 a 16 años recibirán cursos y talleres diseñados especialmente para ayudarlos a sobrellevar sus discapacidades motoras, auditivas, visuales, intelectuales o de lenguaje.

Los menores aprenderán con la ayuda cercana de un asesor personal que los acompañará durante todo el curso de verano.

Para el curso se cuenta con 90 asesores voluntarios, que en su mayoría provienen de las carreras de psicología, licenciatura en educación especial y de la escuela de deportes de la Universidad Autónoma de Baja California.

Todas las mañanas durante cuatro horas, los niños realizan talleres que permiten a los niños desarrollar sus habilidades físicas, intelectuales y sensoriales.

Para el coordinador del CRI, Dr. Julio Chávez Duarte el curso permite a los niños acceder a otra modalidad de explotar sus habilidades y además “abre su panorama y mejora su interacción con sus compañeros y familiares”. Sin embargo agregó que “todavía falta mucho por hacer en términos de crear una cultura de la integración social de las personas con discapacidades”.

Talleres para niños

El taller de expresión corporal ayuda a los pequeños a desarrollan las capacidades físicas a través de movimientos corporales y baile, acompañados de sonidos ambientales y música. Un taller de artes plásticas brinda a los alumnos la oportunidad de desarrollar actividades de expresión artística por medio de actividades como pintar, hacer manualidades o títeres.

La práctica del deporte es una actividad esencial en el desarrollo de habilidades motrices, de manera que diariamente se imparte un taller de deportes. El deporte también ayuda a despertar músculos que regularmente están inactivos.

Por las mañanas los niños pasan 40 minutos practicando futbol, béisbol o alguna otra actividad deportiva. En algunos casos se facilitan a los alumnos aditamentos especiales que se adaptan a las limitaciones físicas de cada niño discapacitado.

Los avances tecnológicos permiten a las personas discapacitadas desarrollar actividades que antes eran imposibles de realizar. El programa del curso de verano contempla un taller en el Centro de Tecnología adaptada, un área con 14 computadoras con accesorios, interfaces y programas especiales para niños con discapacidades visuales como ceguera mediante una computadora parlante que les permite escuchar una narración de textos, incluidas las consultas informativas en Internet y textos escaneados.

Una impresora braile reproduce los textos consultados, de manera que el alumno puede llevarse sus textos a casa, transformándose en una herramienta importante para la realización de tareas escolares.

También se cuenta con interfaces amigables para débiles visuales, ya que hace más grandes los elementos de la pantalla.

En el CRI existe un área de estimulación sensorial que visitan los niños diariamente llamada “Snoezelen” que cuenta con aparatos que estimulan los sentidos del tacto, vista, oído y olfato que permiten un desarrollo cerebral más completo.

Actividades especiales

Además de sus talleres regulares, los niños tienen programada una serie de actividades extra a lo largo del curso. La primera es una visita al Centro Cultural Tijuana, donde realizarán actividades especiales de apreciación de artes plásticas, elaboración de manualidades y proyecciones de películas en el planetario.

Artistas locales del Instituto de Cultura de Baja Cali-fornia tienen contemplada como una actividad adicional del taller una puesta en escena de una obra de teatro, la cual tiene como objetivo resaltar los valores humanos y crear conciencia sobre las discapacidades.

Sin lugar a duda la actividad extra más esperada es la visita del circo Ringling Brothers, para una función especial un día antes del fin de curso. A este evento se ha invitado a 200 niños con discapacidades y a 50 personas adultas para la presentación.

Los 80 niños que realizan el curso de verano son pacientes regulares del Centro de Rehabilitación Integral, el cual abrió las puertas de sus nuevas instalaciones en septiembre del 2005, y hasta la fecha atiende a 2500 personas discapacitadas, incluyendo adultos y niños, que buscan recibir terapia o talleres para desarrollar sus habilidades e integrarse a la sociedad.

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