July 21, 2006

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

La fuerza de los números

Como si fuera una de esas encuestas estilo Fecal (Felipe Calderón) o de las del Prep del IFE, donde los números se acomodan solitos como por arte de magia y justifican exactamente lo que quiere el que las mandó a hacer, el movimiento en favor de los inmigrantes en México del Norte acaba de recibir dos series de números favorables. Es algo así como tratar de ganar la presidencia con estadísticas en vez de votos.

Esta semana, la Universidad de Illinois en Chicago y el Centro Pew de Estudios Hispanos revelaron sendas encuestas levantadas durante y después de la fiebre de marchitis de marzo a mayo de este año. Las dos encuestas académicas y no políticas, es decir, que no llevan la intención de imponerle a nadie los números sino solamente de estudiar el movimiento, le dan la razón a los dirigentes de base de las movilizaciones, y le pintan un violín a los grupos institucionales tradicionales.

Para comenzar, y para sorpresa mayúscula de académicos y organizadores, resulta que según la Universidad de Illinois, el 73% de las personas que marcharon en la capital de México del Norte el Primero de Mayo son ciudadanos. Grata sorpresa para nosotros, y muy ingrata para los Minutemen y sus corifeos, que andaban diciendo que “los ilegales estaban marchando”.

Para mayor sorpresa, de ese 73 por ciento, más de la mitad, un 62 por ciento, votaron en las ultimas elecciones. Para decirlo de otra forma, unos 330 mil votos marcharon por las calles de Chicago el Primero de Mayo. Son suficientes como para elegir a una buena docena de alcaldes y de ayuntamientos, regidores y demás.

Además, la mayoría de los que marcharon declararon en las encuestas que no aceptan tres elementos clave de la S2611, mejor conocida como la Ley Frankenstein, que criminaliza a los indocumentados y a los patrones, y acuerda construir una barda de “solamente” 600 kilómetros en la frontera con México.

Un 71 por ciento de los encuestados dice que fueron a marchar por la “legalización para todos”, y un 64 por ciento rechaza un programa de trabajadores huéspedes, que obliga a los inmigrantes a volver a su país al termino de su permiso de trabajo, y solamente un 24 por ciento acepta una legalización para “los de mas de cinco años”.

La fuerza de los votos

Y que conste, que la S2611 nació después de las marchas, así que además de todo, resultamos adivinos. Hemos expresado correctamente lo que la gente quiere y pide.

Otro elemento importantísimo de los marchistas de mayo es que en su absoluta mayoría eran trabajadores, y un 72 por ciento admitió que “dejaron de ir a trabajar para ir a la marcha”. Rebeldes de a madres, pues.

Todo esto se conjuga de poca abuela con el estudio del Pew. Según estos paisanólogos, estudiosos de los paisanos, el Partido Republicano ha perdido dos terceras partes de la base latina que tenia debido a su posición respecto a los inmigrantes. No es para menos. La gente reconoce sin equivocación a los autores de la HR4437.

Pero tampoco hay buenas noticias para el Partido Demócrata. Pese a la pérdida de apoyo latino a los Republicanos, los Demócratas han sido incapaces de ganar un solo punto. En resumen, la mayoría de los marchistas encuestados piensa que no los burros ni los elefantes son buenos ni para el circo.

Esto son también malas noticias para los grupos latinos tradicionales, vividores de las contribuciones de las corporaciones, que se la pasan haciendo “cursos de liderazgo” y produciendo “lideres” que no aparecen por ningún lado dirigiendo nada, y también malas noticias para los Demócratas que pensaron que ya la habían hecho para las elecciones de noviembre en base al voto latino.

Y también son malas noticias para los que piensan que lo único que le queda al movimiento es registrar votantes para noviembre. ¡Sorpresa! ¡Los marchistas ya están votando! Al parecer, los marchistas están más dispuestos a buscar una tercera opción política, ni Republicana ni Demócrata.

A los acusados de “radicales”, como el autor de esta columna, los dos estudios nos dan la razón con números. La mayoría rechaza las opciones de legalizaciones a medias y los programas braceros de “trabajas y te vas”. La gente quiere legalización para todos, y solo los liderazgos que reconozcan esta demanda podan seguir dirigiendo algo.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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