July 21, 2006

La Intolerancia Como División en el México Poselectoral

Por: Enrique Davis Mazlum

A escasas dos semanas de la elección presidencial, y en medio de una de las crisis políticas poselectorales más importantes de los últimos tiempos, este pasado domingo 16 de julio se reunieron, según la Secretaria de Seguridad del Gobierno del Distrito Federal, más de un millón cien mil personas en apoyo a Andrés Manuel López Obrador.

Y hoy, como nunca antes, las familias se dividen; los grupos de amigos discrepan y el país se separa cada vez más en dos posturas claramente definidas; unos dicen que se cuente voto por voto, y otros argumentan que ya se contó; pero lo grave de todo esto es la polarización y la actitud de intolerancia con el que las personas hablan y actúan respecto al tema.

Y es que no es para menos, y las cosas han llegado tan alto, que quienes deben poner el ejemplo, los mismos dirigentes de cada partido y sus candidatos a la Presidencia, hacen precisamente lo contrario, pero ¿cómo hacerle para que ellos entiendan que este país necesita unirse?

Hablemos de la intolerancia. Una, la de aquellos que votaron por Calderón, y la otra, pero no menos peor, la de los partidarios que eligieron en las urnas a López Obrador; cada vez que alguno de estos simpatizantes, tanto de los azules como los amarillos expresa un mensaje, lo dice o lo plasma en algún lugar, irremediablemente ayuda a polarizar al país.

A decir. En el padrón electoral están registrados más de 71 millones de electores; de estos, votaron 41 millones y, si redondeamos números, 15 millones de éstos votaron por Calderón y 14.75 millones por López Obrador. La diferencia es de unos 243 mil votos, o sea el 0.58%, y es como decir que de 200 personas, 101 votaron por Calderón, y 99 por López Obrador.

Y en medio de este enjambre de cifras, que muchos electores no entienden, imaginemos algunos escenarios, que tal vez pueden ayudar a entender las distintas posturas:

PRIMER ESCENARIO

Tu eres un chico orgulloso por haber participado en los pasados comicios, con una vida normal, fresca, ocupada, como la de todos los jóvenes, y un día sales a cenar y a tomarte unos tragos con un grupo de amigos, son 8 parejas y cuatro cuates.

Después de seis horas de comer, platicar y tomar, deciden pedir la cuenta y discuten sobre dos posibilidades: dividen la cuenta entre el número de personas o cada quien paga lo suyo.

Si se divide la cuenta, cada quien tiene que pagar 575 pesos ya con propina, pero caen en la cuenta de que puede ser injusto, ya que algunos sólo pidieron un platillo y no tomaron alcohol.

Entonces, deciden que cada quien pague lo suyo y acto seguido, van pasando la cuenta y cada quien va marcando lo que consumió para que al final cada quien pone según esto su parte correspondiente. No obstante, hecha la suma, faltan 2,000.00 pesos.

Ante esto, llegan al acuerdo de que cada quien ponga 100 pesos más, pero algunos se disgustan, y es comprensible, porque ya pusieron demasiado. Al final de una discusión, deciden que se vuelva a pasar la cuenta y revisar cuánto pago cada quien.

Este simple ejemplo, nos muestra la manera en la que los actores pueden ponerse de acuerdo, porque hay un viejo adagio que dice, y dice bien, “cuentas claras, amistades largas”.

En lo personal, prefiero que se cuenten los votos y se cierre el expediente de este proceso electoral. Y si en el recuento la diferencia es un solo voto, desahogadas ya las impugnaciones y efectuado un reconteo, hay que reconocer que ese voto es el decisivo, y ese voto es el que va legitimar al ga-nador.

Aquél candidato que entonces sea nombrado presidente electo tendrá la obligación de formar un gobierno que incluya las expresiones de quien no obtuvo la victoria, para que, en teoría, el contrapeso provenga de la segunda fuerza. Esto demuestra lo importante de salir a votar y ejercer nuestra opinión en las urnas.


SEGUNDO ESCENARIO

Ya entrados en esto, imaginemos un segundo escenario. Calderón es quien lleva la desventaja de 243 mil votos, por lo que el candidato debe de impugnar todas las casillas en donde cree que puede llegar a tener una ventaja después de contar voto por voto y tratar de modificar el resultado a su favor; en el caso contrario, López Obrador debe impugnar el resto de las casillas con el propósito de que al contar voto por voto su margen de victoria aumente, y es que si no pen-saron en este escenario los estrategas de ambos candidatos, entonces es válido cuestionar la calidad de los estrategas electorales.

Pero si tú eres uno de los que voto por Calderón, ¿no te gustaría estar al cien por ciento seguro de que los votos se contaron bien? Seamos claros, en lo personal no creo que se orquestó un fraude generalizado por el IFE, pero sí existe la posibilidad de error humano.

LAS CAMPAÑAS A FAVOR Y EN CONTRA

Tanto los grupos que apoyan a Calderón como los que apoyan a López Obrador están realizando campañas para presionar. En algunos casos son por correo electrónico, en otros son por pequeños mensajes de celular, en conferencia de prensa, o en las calles y en el Zócalo.

Estas campañas son buenas y validas, hasta cierto punto. En el momento en el que comienzan las descalificaciones, simple y sencillamente ya no se vale, porque se debe tener respeto al país.

Las siguientes, son frases que a lo largo de las dos últimas semanas se han utilizado, y creo necesario no seguir replicando:

FRASE: “Los que votaron por López Obrador son unos nacos, pobres, incultos.”

RESPUESTA: En este país votaron por López Obrador, personas de todos los estratos sociales, de todos los rincones del país, de todos los niveles de educación, los votos se dividieron en las mismas familias, de los personajes más cultos en México lo han respaldado, podemos mencionar del grupo de los intelectuales a personas como Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Manuel Peim-bert, Adolfo Sánchez Vázquez, Elena Poniatowska, Luís Villoro, Margo Glantz, Lorenzo Meyer, Arnaldo Córdova, Octavio Rodríguez Araujo, Jesusa Rodríguez, Víctor Flores Olea, Julieta Fierro, Juan Brom, Helena Beristáin, Alejandro Cornejo, Federico Álvarez, Rolando Cordera Campos, Rosaura Ruiz Gutiérrez, Axel Didriksson, Annie Pardo, Silvia Torres, Rafael Segovia, Liliana Felipe y Víctor Manuel Toledo y por mencionar algunos de la comunidad artistica José Luis Cuevas, Gilberto Aceves Navarro, Miguel Ángel Alamilla, Jesús Mayagoitia, Roger Von Gunten y Gabriel Macotela, Isaac Masri, Vicente Rojo, Sergio Hernández, Leonora Carrington, Manuel Felguérez, Gabriel Macotela, Alberto Blanco, Paul Nevin, Alberto y José Francisco Castro Leñero, Hersúa, Luis Kaminer, Kiyoto Ota, Paul Nevin, Irma Palacios, Gustavo Pérez, Nunik Sauret, Flor Minor, Eloy Tarcisio, Pedro Freideberg, René Freyre, Moisés Cohen, Gabriel Macotela, Miguel Ángel Alamilla y la crítica de arte Lelia Driben.

FRASE: “Se busca a Luís Carlos Ugalde, por fraude electoral, vendió al IFE”.

RESPUESTA: El IFE es una institución en la cual los principales actores son los mismos ciudadanos y supervisados por los representantes de los partidos políticos. La del 2 de julio ha sido una de las elecciones más concurridas y reñidas de la historia de la democracia mexicana.

El consejero Presidente Luís Carlos Ugalde es el coordinador de todos los esfuerzos del IFE, pero no tendría la capacidad para orquestar un fraude generalizado.

El IFE es una de las instituciones más transparentes del mundo en materia electoral y, como toda institución no es perfecta, por lo que tendremos que evaluar que áreas del instituto están débiles y mejorarlas, con el objetivo de no restarle credibilidad.

Creo que uno de los problemas que ha enfrentado el IFE es la falta de poder comunicar lo que ha estado sucediendo en este proceso electoral, le faltó explicar más el funcionamiento de mecanis-mos como el PREP, el conteo rápido, el conteo distrital y los siguientes pasos a seguir.

OTRAS EXPRESIONES

Otro elemento que podemos citar y que abona a la polarización social, es el modificar los gráficos que cada uno uso en las campañas y burlarse del candidato; por ejemplo, usar las siglas FECAL o MALO, o el criticar a los que votaron por uno o por otro.

Ahora piensa esto: el 64.69% de los que votaron, no votaron por López Obrador y el 64.11% de los que votaron, no votaron por Calderón, el no saber respetar al más del 64% de los que votaron de forma distinta a ti, eso, en mi opinión, es muy grave y demuestra que tan intolerantes podemos ser.

¿ENTONCES QUE DEBEMOS HACER?

Debemos esperar a que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) otorgue su veredicto, y mientras tanto debemos respetar las expresiones de ambos candidatos, pero sin descalificaciones.

No debemos entrar al juego de críticas sin fundamento y con el afán de desprestigiar o humillar y debemos respetar a quien resulte Presidente, aunque gane por un voto. El voto de confianza al TRIFE es fortalecer nuestras instituciones.

El siguiente Presidente de México tendrá la responsabilidad de gobernar para todos e incluir en la toma de decisiones al partido que no obtuvo la victoria, porque sólo así se podrá avanzar en este país.

El partido que no obtenga la victoria, no podrá descalificar al gobierno entrante, deberá trabajar junto con él y al mismo tiempo ser un contrapeso e incluir en la agenda del gobierno entrante temas de importancia.

Más del 80% de los ciudadanos no se identifican con un partido político y decidieron votar por los candidatos, esto nos obliga como ciudadanos a reforzar nuestras redes e influir activamente en las decisiones del gobierno ejecutivo y el legislativo, estos deben saber lo que pensamos, sólo así México va caminar.

Enrique Davis Mazlum es Maestro en Administración Pública y Políticas Públicas, es Presidente de La Fundación Todos Participando, A.C. (FUTOP) y el portal de Internet: www.loscandidatos.com, correo electrónico: edavis@loscandidatos.com.

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