July 7, 2006

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Marika Hoffman y John Suval

Salvando a la Tierra: Un mentor de estudiantes hispanos

Como muchos pioneros, Raúl Valdez ha aprendido a confiar en una brújula precisa: su pasión. Hijo de inmigrantes mexicanos, él no conocía a nadie que fuera graduado universitario, pero su amor por la biología lo motivó a seguir estudios superiores.

“Me sentía intimidado cuando fui a la universidad. No tenía mentores, es decir mentores hispanos. Fue mi pasión lo que me guió”, dice él.

En 1970, este nativo de El Paso se convirtió en el primer hispano en los Estados Unidos en recibir un doctorado en biología de la vida silvestre. Actualmente, el doctor Valdez encabeza el Departamento de Pesca y Ciencias de la Vida Silvestre de la Universidad Estatal de Nuevo México. Ahora su pasión radica en ser mentor de los futuros biólogos hispanos.

“Me di cuenta de que podía tener una influencia positiva al ayudar a los hispanos a alcanzar posiciones en las profesiones relacionadas con la conservación de los recursos naturales, y que podía ser un ejemplo”, explica.

Actualmente con la Tierra al borde de lo que los científicos llaman la “sexta extinción masiva”, los biólogos hispanos van a jugar un papel cada vez más crítico en proteger la salud ecológica del planeta. Las especies de animales y plantas están muriendo a un ritmo 1,000 veces más rápido que la tasa histórica, según el biólogo de la Universidad de Harvard, Edward O. Wilson y otros colegas, quienes advierten de la posibilidad muy real de un futuro sin leones, rinocerontes, la mayoría de los primates, muchas especies de aves e innumerables plantas. Especialmente en los trópicos, las especies están desapareciendo a un paso alarmante, fundamentalmente debido a la deforestación.

A Valdez le gustaría ver a más hispanos a la vanguardia de los esfuerzos para salvar la biodiversidad del planeta. En sus propias labores, él ha establecido su oficina en los lugares más exóticos del mundo, aventurándose a ir hasta Mongolia y al Medio Oriente para estudiar la oveja silvestre, además de encabezar esfuerzos para rescatar las poblaciones de jaguares en el continente americano, entre otros proyectos.

Sin embargo, él sabe por experiencia propia que el mayor grupo minoritario de la nación tiene muy poca representación en las profesiones relacionadas con la vida silvestre y en programas universitarios. En un estudio que él realizó entre estudiantes universitarios en el oeste de Estados Unidos, Valdez halló que menos del uno por ciento de los estudiantes vinculados a carreras de la vida silvestre que se graduaron de cinco univer-sidades en California y Texas eran de origen hispano.

“En tanto muchos hispanos desconocen las oportunidades que existen en las profesiones del medio ambiente, están perdiendo estas oportunidades. Es una gran pena que esto suceda”, dice él.

Con el transcurso de los años, Valdez ha apadrinado a numerosos hispanos estudiantes de biología, algunos de los cuales se han convertido en líderes en ese campo, y a su vez mentores.

“Para el doctor Valdez, graduarme no fue la medida del éxito, sino él quiso velar por mis estudios superiores y mi carrera”, dice Ana Muñoz, quien estudia su doctorado en ciencias de la vida silvestre en la Universidad de Texas A&M.

Desde temprana edad, Muñoz tuvo una gran afinidad por la naturaleza, pero no tenía idea de cómo convertir esa pasión en una carrera. Ella decidió entonces estudiar ingeniería química en la Universidad Estatal de Nuevo México, pero no estaba feliz. Un buen día, y por un golpe de suerte, un profesor le sugirió que ella fuera a ver a un estimado biólogo de vida silvestre llamado Raúl Valdez. Muñoz no podía imaginar que este dinámico individuo rodeado de libros jugaría un papel crucial en su vida. Valdez convenció a esta alumna infeliz a que ella obedeciera a su corazón e hiciera una carrera en la conservación de la vida silvestre, y él no descansaría hasta que Muñoz alcanzara su potencial.

En la Universidad de Texas A&M, Muñoz continúa sintiendo la presencia de su mentor, a medida que cultiva su experiencia en conservación de hábitat para especies en peligro de extinción. Uno de sus profesores, Roel López, tiene el mismo sentido de misión que Valdez cuando se trata de servir de mentor a jóvenes latinos. López, quien es un experto en ecosistemas urbanos, atribuye la escasa cantidad de latinos en las carreras relacionadas con la vida silvestre a percepciones equivocadas y una falta de conocimiento sobre las opor-tunidades de trabajo.

“Cuando expresé por primera vez interés en dedicarme a la vida silvestre me desalentaron porque era visto como un campo de trabajo que no era para los latinos”, él recuerda. Desde entonces él ha aprendido que las habilidades lingüísticas y la perspectiva multicultural de muchos hispanos son muy importantes, particularmente en proyectos ambientales internacionales y fronterizos.

Valdez está plenamente de acuerdo.

“Hay grandes oportunidades nacional e internacionalmente. Si estás interesado en la conservación de los recursos naturales, hay muchas carreras disponibles y que pagan bien”, dice él. “Sigue tu pasión”.

Esa simple formula le ha servido a él, y a quienes ha guiado, extremadamente bien.

Esta información llegó a ustedes gracias al apoyo de la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre (NFWF), la Oficina de Administración de Tierras (BLM) y el Servicio Forestal de los Estados Unidos.

Amigo lector de La Columna Vertebral; usted puede acceder información de servicios en su comunidad llamando a La Línea de Ayuda de la Fundación Self Reliance al 1-800-473-3003.

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