December 22, 2006

Unidos para proteger a los migrantes

Por Luis Alonso Pérez.

Arturo Correa, un migrante mexicano que fue deportado a Tijuana, hace unos meses fue detenido arbitrariamente por elementos de la policía municipal y fue encarcelado sin haber roto ninguna ley.

Correa afirma que durante su detención fue golpeado por custodios de la Estancia Municipal de Infractores, lo que le generó lesiones internas severas que se vieron agravadas por su problema de diabetes.

Por desgracia el abuso de autoridad y la agresión que denuncia el migrante es el pan de cada día para muchos hombres y mujeres que se encuentran de paso por la región fronteriza de México y Estados Unidos.


Araceli Santiago Martinez, left, and Rosalia Velazquez sing Christmas caroles as Carman Gutierrez (not pictured) holds a program with the verses during a binational Christmas posada in honor of migrants. Photo - David Maung.

“Estamos desilusionados con la policía, estamos totalmente temerosos de salir de nuestras casas porque están recogiendo gente y te levantan como sin nada” exclamó Correa.

Por muchos años grupo defensores de los derechos de los migrantes de ambos lados de la frontera han alzado sus voces contra ésta y muchas otras injusticias, manteniéndose unidos frente a lo que puede parecer un panorama adverso.

Como ya es tradición los activistas pro migrantes celebraron el pasado sábado la Posada sin Fronteras, una oportunidad para mantener el espíritu festivo durante la temporada navideña y a la vez continuar unidos para reclamar justicia para los migrantes que han caído en busca de un mejor futuro.

La esquina de la frontera donde el muro divide a Border Field Park de Playas de Tijuana, ha sido por muchos años el sitio donde los activistas realizan la posada binacional, sin embargo este punto ha recibido mucha atención recientemente, ya que ha sido utilizado como foro para las visitas de diversos líderes políticos y sociales de México, incluyendo a Jose Luis Soberanes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), quien visitó Tijuana el jueves 14 de diciembre con el fin de analizar la situación de los migrantes en el noroeste del país.

Durante su visita, Soberanes se reunió con representantes de organizaciones defensoras de los migrantes para hacerles entrega de reconocimientos especiales por su trabajo altruista y a la vez escuchar sus demandas.

El Padre Luiz Kendzierzki, director de la Casa del Migrante Scalabrini, denunció los abusos físicos y verbales de parte de los policías locales de los que constantemente son víctima los migrantes.

“Decía un migrante algo muy interesante cuando el doctor Soberanes estaba en la Casa, él dijo que cuando ve una autoridad uniformada en Estados Unidos se siente protegido, pero aquí en México, cuando veo uno de ellos yo quiero huir”, comentó Kendzierzki durante la ceremonia.

Preocupado por la terrible situación, el titular de la CNDH afirmó que no es justo que los migrantes, quienes en gran medida mantienen la economía mexicana con sus remesas, sean tratados de esa forma en su mismo país y aseguró que actualmente se están gestionando recomendaciones a nivel internacional para solucionar este grave problema.

“Hay un comité de las Naciones Unidas para los derechos de los migrantes el cual tuvo una reunión en Ginebra hace dos meses y nosotros estuvimos ahí haciendo las denuncias correspondientes, así que esperamos que este comité emita una recomendación a los dos países” indicó Soberanes.

Su presencia y su denuncia contra los abusos a los derechos humanos por parte de agentes policiacos causaron un gran revuelo en de los medios de comunicación locales.

Sin embargo, los titulares de algunas autoridades municipales negaron la operatividad arbitraria de los policías locales, mientras que otros trataron de explicar el motivo por el cual sucedían.

“Lo que pasa es que nos llegan denuncias ciudadanas, por ejemplo de que un grupo de personas en actividad sospechosa están merodeando un centro comercial y que incluso se acercaron a un vehiculo, así que para salir de dudas se les lleva a la Estancia Municipal de Infractores, se coteja con el banco de datos para ver que no sean uno de los malandrines de la zona y (si no son) después de unas horas de servicio comunitario regresan a las calles” explicó Víctor Manuel Zatarain, director de la policía municipal.

Por su parte, Ramon Castorena, Director de Resposabilidad de Sindicatura, la dependencia municipal que vigila la conducta de los servidores públicos, afirmó que ningún migrante ha realizado denuncias de abusos de autoridad por parte de policías municipales.

Pero los testimonios de migrantes como Arturo Correa indican lo contrario.

Durante una visita a la casa del migrante Daniel Robles, un migrante originario de Cuernavaca que fue deportado a Tijuana hace unos cuantos días, platicó sobre los abusos de autoridad de los que ha sido víctima, en ocasiones para quitarle el poco dinero que guardaba para comer.

“Aquí la policía te agarra, te basculéa y te quita el poco dinero que traes. Si traes cinco pesos te los quita, cuatro pesos y te los quita. Yo me pregunto ¿por qué lo están haciendo Dios mío? Nosotros venimos de allá del sur para ver si podemos salir un poco adelante y en vez de que nos ayuden a salir adelante, la misma placa en nuestro mismo país nos destroza”.

Por ahora, a los migrantes no les queda más remedio que reportar los abusos a través de los defensores de los derechos humanos, quienes esperan ansiosos el día es que todo este problema haya quedado en el olvido y que los migrantes puedan caminar tranquila y dignamente en el país que los vio nacer.

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