December 15, 2006

Ángeles sobre motocicletas

Por Luis Alonso Pérez

Como todos los años desde 1985, motociclistas de Estados Unidos, Canadá y otros estados de México, hicieron felices a miles de niños tijuanenses de escasos recursos con su tradicional donación de regalos “Caravana de la felicidad”.

Por 21 años consecutivos el club de motociclistas de Tijuana “Solo Ángeles”, hermanado con decenas de clubes de Norteamérica, se han comprometido a  donar y reunir patrocinios de miles de juguetes que son rifados a los niños de la ciudad.

Cientos de familias se congregaron desde temprano en la legendaria Avenida Revolución para presenciar la llegada de los motociclistas y esperar la rifa de regalos.

Desde lejos se escuchaba el estruendo de los motores de sus Harleys. La caravana cruzó la frontera alrededor de las 9 a.m. y atravesó la ciudad, creando un espectáculo inesperado para los transeúntes que los veían pasar.


Festiva reunión navideña de los bikers y sus familias al entregar regalos a los pequeños.

Hombres grandes con barbas, tatuajes y chamarras de piel paseaban en sus  motocicletas acompañados de sus esposas. Algunos vestían trajes de Santa Claus, otros llevaban cuernos de renos en sus cascos.

Los niños, entusiasmados saludaban a los más de 10 mil motociclistas participantes, cada uno cargando un juguete que sería entregado en la rifa. Algunos repartían dulces a su paso y otros cargaban a los pequeños para tomarse fotografías.

Los clubes de motociclistas se instalaban sobre nueve cuadras del centro de la ciudad que fueron cerradas para albergar el evento, convirtiéndolo en una gran exhibición de motocicletas y una festiva reunión navideña para los bikers y sus familias.

Después de 10 años consecutivos de realizar el evento en el mismo sitio, se ha convertido en una tradición local.

Rubén Hernández Granados, mejor conocido como “Cacharpas Bill”, conocida personalidad de la radio local y representante del Club Solo Ángeles, indicó que la consigna para este año es entregar 15,600 juguetes.

Con su micrófono en mano, Cacharpas Bill anunciaba la llegada de los diferentes clubes de motociclistas que arribaban al evento y agradecía a los organizadores y patrocinadores del evento.

Por su parte, Octavio Corona, Secretario de Desarrollo  Económico de Tijuana, expresó que se busca trabajar en coordinación con el club de motociclistas para obtener una mayor asistencia para el siguiente año.

Cientos de familias se congregaron frente a tres plataformas ubicadas a lo largo de la avenida, en donde se rifaron las bicicletas y se regalaron todo tipo de regalos como carritos, muñecas, ositos y muchos otros juguetes.

Docenas de motociclistas anunciaban los números ganadores y entregaban los regalos a los pequeños, quienes agradecían sonrientes pero eran apurados por los niños que desesperados aguardaban su oportunidad de recibir un juguete para llevar de regreso a sus casas.

Desde lejos observaba sonriente Gonzalo Martínez originario de la Ciudad de México, pero oriundo de Los Ángeles por más de 30 años, parado frente a su Harley cromada.

Es el cuarto año consecutivo que asiste a este evento altruista, motivado por la satisfacción que siente al ver a los niños recibir juguetes y el buen rato que pasa con su familia.

Gonzalo espera que los pequeños que ahora asisten al evento tengan oportunidad de trabajar tan duro como él lo hizo de joven, para que al igual que él puedan realizar su sueño y a sus 50 años comprarse una Harley Davidson.

A su lado está su buen amigo Carlos Díaz, originario de Honduras y actual residente de la ciudad de Laywood, California.

Los motociclistas angelinos sonríen al ver pasar a los niños montados en sus bicicletas o cargando muñecos de peluche, reflejando en su mirada la profunda satisfacción por el trabajo realizado por los Solo Angeles con el apoyo de miles de motociclistas de buen corazón.

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