August 18, 2006

Intercambiando conocimiento sobre la salud de los migrantes

Por Luis Alonso Pérez

La mayor parte de la población migrante mexicana en Estados Unidos no cuenta con acceso a servicios de salud, y en estados como California, donde existe una gran población inmigrante de origen mexicano, se ha vuelto imperativo desarrollar proyectos de promoción de la salud entre los gobiernos de ambos países.

“No solo no tienen acceso a servicios de salud, no tienen acceso a información sobre cómo cuidar su salud” expresó el doctor Enrique Ríos, director del Programa de Salud del Migrante de la Secretaría de Salud de México, quien ofreció una introducción al sistema de salud pública de México el pasado jueves 10 de agosto en el Instituto de Paz y Justicia de la Universidad de San Diego, durante un evento de intercambio profesional de información sobre salud de los migrantes.

“Lo que queremos hacer es tener mayor contacto e información sobre cómo se prestan los servicios de salud en México para poder replicar esos modelos en Estados Unidos, particularmente en California. Además, de desarrollar programas conjuntos de promoción de la salud y de educación para la salud que se puedan aplicar a la población migrante mexicana que viene a trabajar a California, particularmente en Imperial County” comentó Ríos.

El programa que encabeza el doctor Enrique Ríos fue creado con el objetivo de brindar información de salud a los mexicanos residentes en Estados unidos, así como crear estrategias binacionales para la promoción de la salud.

“Me parece que hay mucho interés de parte de las instituciones de servicios de salud de California en hacer intercambios para conocer mejor los servicios de salud que se proveen en México y en California para los migrantes” expresó Ríos al concluir el evento organizado por la Oficina de Salud Fronteriza Binacional de California y el Instituto Transfronterizo de USD.

El Programa de Salud del Migrante fue formado en el 2001 por una iniciativa conjunta de la Secretaria de Salud mexicana y el Departamento de Servicios Humanos de Estados Unidos, con el objetivo de desarrollar actividades de cooperación que permitan conocer y atender las necesidades de salud que enfrentan los migrantes mediante 3 actividades principales: intercambio de información; experiencias de aprendizaje y promoción de salud ambiental y laboral.

A casi cinco años de la declaración del plan de acción entre ambos países aún no han arrancado programas que contrarresten la falta de acceso a los servicios de salud para los migrantes en Estados Unidos.

El doctor Enrique Ríos afirma que hay nuevos proyectos en planeación, pero que ya realizan actividades en común con organizaciones de la sociedad civil y con oficiales de los servicios de salud de Estados Unidos. Como ejemplo mencionó la semana binacional de salud, la cual realizará en octubre su sexta edición y se lleva a cabo en organizaciones comunitarias de salud y los 46 consulados mexicanos.

Otra de las funciones que realiza el programa de Salud del Migrante es dar seguimiento e intercambio de información entre México y Estados Unidos de los agricultores mexicanos migrantes como una forma de desarrollar medidas preventivas. Una función que realiza a través de la Secretaría de Salud de México en coordinación con la Oficina de Salud Fronteriza de California.

Además, mencionó un programa conjunto de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Secretaría de Salud de México y las autoridades de California llamado “Ventanillas de Salud”. Que brinda orientación sobre los tipos de servicios médicos pueden tener acceso, tanto públicos como privado, a los mexicanos que acuden a pedir algún información a los consulados.

“Nuestra labor también consiste en vigilar que los servicios de salud que se brindan en Estados Unidos se den con sensibilidad cultural” indicó Ríos. “Para estos son estos intercambios profesionales.”

De acuerdo con el doctor Ríos la protección a la salud del migrante es una política que va a continuar a lo largo de los otros sexenios independientemente del partido que gane.

“La realidad es que existe un gran contingente mexicano de migrantes viviendo en Estados Unidos. Dada la cantidad de gente que vive acá y las necesidades de salud que existen, creo que se va a dar continuidad a este programa y no se va a echar marcha atrás.”

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