August 11, 2006

Amor en el baile

Step up va mas allá de lo convencional de la historia a fuerza de puro carisma

Por Jose Daniel Bort

El mes de Agosto significa una sola cosa para los estudios: Adolescentes fuera del high school. Y para entretenerlos, piensan en las mismas formulas utilizadas una y otra vez a través de los años. Más de lo mismo sin posibilidad alguna para la originalidad.

Del grupo de películas dedicadas a esta “demográfica” soltadas por los estudios este año (John Tucker must Die, The descent y la abominable Accepted) la más decente de todas es una película con todas las fórmulas en su historia pero con un inusitado corazón en la forma de contarla: Step up.

La razón es la primera incursión en la dirección de una de las más consumadas coreógrafas de los últimos tiempos: Anne “mamma” Fletcher. La actriz tiene una larga experiencia como bailarina y coreógrafa, con películas como “Bring it on” en su haber (donde las secuencias de cheerleading son la razón para ver la película). Mamma trae esta experiencia en el movimiento cinematográfico a su primera película como directora.

Si tan solo tuviera algo original que contar. Muchacho del ghetto se consigue con bailarina clásica de la alta sociedad y juntos mezclan sus estilos en el número final, luego de aprender lecciones de sus vidas mismas. Lo diferente de esta película es que la directora es capaz de personificar estos estereotipos de la forma más convincente posible.

Y tiene gran ayuda por parte de sus actores. La gran revelación del film es Channing Tatum, quien parece un bailarín profesional y se mueve con total abandono y seguridad. La estrella en ascenso pareciera haber sido escogido por su talento en vez de su résume anterior, algo poco visto en Hollywood.


(L-R) Jenna Dwan y Channing Tatum


La chica es Jenna Dewan, quien está bastante pasadita de años para su personaje pero tiene la experiencia dancística para llevarlo a cabo a plenitud. Su carisma con Tatum funciona (tanto que ha continuado fuera del escenario) por lo que la vibra de la pareja principal es a prueba de balas.

La acción transcurre en una academia de bellas artes de Baltimore estilo “Fama”, y la música tiene también una subtrama principal a través de sus personajes de reparto, enfiebrados en convertirse en el próximo contrato millonario del sello disquero. Tan solo que aquí la tecnología finalmente llegó a las tramas de las películas, y lo que pueden hacer estos adolescentes con ella es sencillamente ilimitado. Step up lo demuestra con simpleza y pulcritud, haciéndolo parte integral de la trama.

Pero lo más importante para Fletcher es esa inmemorial relación entre movimiento y cine que ha influenciado al medio durante tantos años. Sin llegar a ser un clásico o una película completamente memorable, la directora usa el medio con la madurez de su experiencia y avanza la trama con sus personajes bien formados, adolescentes completos y contradictorios. De la camada de filmes este verano, ésta es sin duda una de las mejores opciones, sino la mejor. Larga vida le espera a su vez en video.

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