August 11, 2006

Policía de SD desalojará a 300 trabajadores de campamento

Por Pablo Jaime Sainz

Imagine que su sueldo es tan bajo que necesita vivir en campamentos al aire libre. Imagine que para poder darse una ducha, tiene que hacerlo en el arroyo cercano. Imagine que para tener ropa limpia, tiene que lavarla en ese mismo arroyo. A veces hasta tiene que tomar agua del arroyo. Imagine que hay un grupo de personas que no lo quieren cerca de ellos, aunque usted no les ha hecho nada malo, ni es un criminal.

Imagine que tuvo que dejar su pueblo en Oaxaca y tuvo que irse al Norte a buscar trabajo para mantener a su familia. Imagine que ni siquiera habla español ni inglés, pero de alguna manera se las arregla para sobrevivir.

Imagine que usted es uno de los 300 trabajadores del campo y jornaleros que van a ser desalojados de los campamentos en el McGonigle Canyon, en Carmel Valley, en menos de 30 días, al final de agosto.


Trabajadores Indígenas Agrícolas viven a la intemperie. Foto de David Bacon. Cortesía de El Proyecto Living Under the Trees.En colaboración con: California Rural Legal Assistance.  Con apoyo del Proyecto de California Council for the Humanities.

La mayoría de estos trabajadores son inmigrantes con documentos e indocumentados del sur de México.

El Departamento de Policía de San Diego va a implementar el desalojamiento luego que residentes del área se quejaron de su presencia –a pesar de que no se ha reportado ningún crimen.

De acuerdo a un reporte de la Regional Task Force on the Homeless, organización que investiga la situación de los vagabundos y personas sin hogar en San Diego, hay alrededor de 2,300 trabajadores del campo y jornaleros que no tienen hogar por todo el condado de San Diego. Estos jornaleros siguen el trabajo donde esté disponible.

“Es difícil estimar el número de campamentos ubicados en el condado porque los campamentos se mueven frecuentemente y ahora son mucho más pequeños que en el pasado”, indica el reporte.

La mayoría de los campamentos están ubicados en el norte del condado y al norte de la ciudad de San Diego, frecuentemente en colinas, cañones y junto a ríos, cerca a la propiedad del patrón.

Los desalojamientos de campamentos es común en San Diego.

Hace casi 12 años, cerca de 750 personas fueron desalojadas de McGonigle Canyon, el mismo cañón donde este mes cerca de 300 jornaleros serán desalojados. Esa vez, las familias fueron colocadas en vivienda de bajo costo, pero hoy no hay lugar para poner a estos hombres.

Los residentes del área aseguran que los jornaleros son ruidosos, crean una imagen negativa y devalúan el valor de las propiedades.

El Capitan Jim Collins, del Departamento de Policía de San Diego, ha dicho que los campamentos representan riesgos de incendios porque los hombres cocinan con flamas al aire libre.

Defensores de los trabajadores dicen que casi todos estos hombres nunca han tenido problemas con la ley.

“Este como otros grupos de personas sin hogar se mantienen escondidos para evitar conflicto con otros”, indica el reporte de RTFH.

Usualmente sólo utilizan los campamentos para dormir, ya que pasan el día en el campo, trabajando. Por años, la California Rural Legal Assistance, con sede en Oceanside, ha ayudado y defendido a estos trabajadores.

En vez de causar problemas, estos jornaleros son victimas de crímenes. Una vez que reciben su pago, se convierten en blancos fáciles para criminales que, pretendiendo que los van a contratar, los roban.

Hace unas semanas, varios Minutemen, también conocidos como cazamigrantes o vigilantes fronterizos, llegaron a los campamentos en McGonigle Canyon y comenzaron a grabar a los jornaleros. Al igual que siempre que están presentes los cazamigrantes, hubo confrontación verbal entre los simpatizantes de los Minutemen y los empleados de una clínica de salud móvil que atendía a los jornaleros en los campamentos.

Después de los desalojamientos, muchos de estos hombres no tendrán a donde ir.

Sólo hay un albergue temporal para jornaleros que se enfoca en sus necesidades. La Posada de Guadalupe, de Catholic Charities of San Diego, está ubicado en Carlsbad.

Y ya que estos jornaleros no ganan mucho dinero, prefieren enviar los pocos dolares que ganan a sus familias en México en vez de gastarlo en rentar un apartamento. Los que si llegan a rentar, comparten el apartamento con hasta otros nueve hombres.

La Regional Task Force on the Homeless ha dicho que hay varias necesidades que necesitan abordarse entre los jornaleros sin hogar. Algunos de ellos necesitan vivienda permanente a bajo costo, necesitan cuidados médicos, necesitan ropa y comida de emergencia, y necesitan vivienda temporal.

Para obtener más informes acerca de la situación de los jornaleros sin hogar en el condado de San Diego, visite www.rtfhsd.org. Para comunicarse con California Rural Assistance, llame al (760) 966-0511. El teléfono de Catholic Charities of San Diego es (619) 231-2828.

Return to the Frontpage