August 11, 2006

Empleadas domésticas enfrentan riesgos

Por Pablo Jaime Sainz

Raquel trabaja limpiando casas en Chula Vista. Ella utiliza su visa láser para cruzar la frontera. Cuando el agente de inmigración le pregunta, “¿A qué va?”, ella contesta, “De compras”.

Pero desde que supo del brutal asesinato de una empleada doméstica en National City, Raquel siente mucho miedo.

“Me da pavor pensar que me pueda pasar algo mientras estés limpiando una casa”, asegura Raquel, a quien le pagan 40 dólares por casa.

Son muchas las mujeres que cruzan a diario la frontera desde Tijuana para limpiar casas en San Diego. El asesinato de Catalina Herrera Díaz-Martínez hace un par de años mientras trabajaba en una casa en National City, sacó a luz los riesgos que enfrentan estas empleadas domésticas.

Ya que la mayoría cruza a EU con visa de turista, no tienen permiso de trabajo, y el contrato lo hacen verbalmente con los dueños de las casas, estas mujeres son blanco fácil de abusos y acosos.

Sin embargo, ellas tienen los mismos derechos que cualquier trabajador de California, indica Dean Fryer, vocero del Departamento de Relaciones Industriales del Estado de California.

“No importa que no tengan documentos legales, las empleadas domésticas, tienen el derecho de recibir el sueldo mínimo, de recibir compensación al trabajador si sufren un accidente en el trabajo, y de tener un ambiente de trabajo seguro”, dice Fryer.

Lamentablemente, estas mujeres en la mayoría de los casos no reportan los abusos ni los acosos por miedo a que les quiten su visa láser por trabajar en EU.

Se desconoce el número de casos de quejas que reportan las empleadas domésticas en el Condado de San Diego porque el departamento clasifica las quejas por el tipo de abuso, no por el tipo de trabajo, dice Fryer.

Sin embargo, se presume que no son muchas las mujeres que vienen de Tijuana que presentan denuncias, pues sienten temor de perder su visa de turista por trabajar en Estados Unidos sin permiso.

“La gente teme mucho eso”, indica Fryer.

El vocero asegura que el Departamento de Relaciones Industriales no intercambia información con la Patrulla Fronteriza ni con otras agencias de inmigración.

“No le preguntamos por su estatus migratorio ni tampoco si vive en Tijuana. Si usted trabaja en California, usted tiene los mismos derechos”, afirma. “A nosotros no nos importa cómo cruzó a este país ni si tiene documentos migratorios. Lo que nos interesa es hacer valer sus derechos como trabajador”.

Fryer dice que los casos migratorios son temas federales, no estatales.

Fryer explica que los casos de acoso sexual en el trabajo son atendidos por el Departamento de Empleo y Vivienda Justa del Estado de California.

Ya que algunos inmigrantes y empleadas domesticas no se sienten a gusto yendo directamente a una oficina gubernamental para poner una denuncia o queja, Fryer recomienda que las personas contacten a alguna organización comunitaria que defienda los derechos de los inmigrantes y de los trabajadores.

Si sufrió acoso sexual llame al Departamento de Empleo y Vivienda Justa del Estado de California en San Diego al (619) 645-2681.

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