August 4, 2006

Urgen transplantes en Baja California

Por Luis Alonso Pérez

Alfonso Lozoya tiene 6 años. Como cualquier otro niño le gusta jugar con sus primos y disfruta hacer su trabajo de la escuela.

Pero Alfonso no lleva una vida como la de cualquier otro niño, ya que de pequeño fue diagnosticado con valvas uretrales y como consecuencia problemas en su uretra, así daños renales severos, lo que provocó la perdida de su riñón izquierdo cuando tenía tan solo un año y medio.

Ahora Alfonso, al igual que 500 otros bajacalifornianos espera la oportunidad de recibir un trasplante de riñón, y aunque su condición actual se encuentra estable, hace una semana fue internado en el hospital por una infección en la cavidad de su diálisis, el procedimiento de limpieza de la sangre que remplaza las funciones de su riñón y lo ha mantenido con vida por los últimos cuatro años y medio.

Sin embargo Baja California padece de un rezago severo en materia de transplantes, ya que se realizan de 20 a 25 al año, cuando se tendrían que estar haciendo alrededor de 70 a 80 transplantes anuales para cubrir las necesidades estatales, afirmó el Doctor Ismael González Contreras, Coordinador del programa estatal de transplantes del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Pero Baja California refleja la tendencia nacional en transplantes, ya que en México se realizan de 1 a 2 transplantes por millón de habitantes (pmh), una cifra minúscula comparada con otros países latinoamericanos como Brasil que realiza 14 pmh, o Cuba que lleva a cabo 8 pmh, y de ninguna manera comparable con España, la potencia mundial en transplantes, que tiene de 40 a 42 por millón de habitantes, o con Estados Unidos, que hace 30 transplantes pmh anuales. La principal diferencia entre estos países y México es que además de sus presupuestos, es la existencia de procedimientos que agilizan la extracción, transporte y transplante de órganos, funcionando eficientemente dentro de una sociedad que ha desarrollado una cultura de la donación de órganos desde hace muchos años.

Desgraciadamente para Alfonso y los cientos de personas con problemas renales Baja California carece de una estructura logística interinstitucional para la donación de cadáveres, es decir que debido a que en el país existen muchas instituciones de salud que dependen del gobierno a nivel federal, estatal o municipal, cada una tiene un presupuesto, un organigrama y una política de trabajo diferente, de manera que si sobra un órgano en la clínica del estado y en la clínica federal hay un paciente que la necesita, no se le puede dar, lo cual representa una pérdida tremenda de órganos.

Para el doctor Contreras, el bajo número de extracciones de órganos no se debe a la falta de tecnología, ya que en la región se cuenta con equipos médicos avanzados; no se puede atribuir al marco legal de la extracción de órganos, ya que una reforma a la ley general de salud en el 2000 permitió la extracción de órganos a partir de un diagnóstico de muerte cerebral, cuando antes solo era permitido hasta ser declarado muerto.

Tampoco puede ser la falta de voluntad de parte de las familias de los fallecidos, ya que en el 2003 se presentaron 30 posibilidades de transplantes, de los cuales se concretaron solamente 4. De esos 26 restantes, tres no se realizaron por decisión de la familia, los otros 23 fueron problemas de logística, o por la condición médica de los accidentados.

De 30 solo 3 familias dijeron que no, es decir, el 90% de las familias lo aprobaron.

“El problema actual en Baja California es que no hay una estructura logística interinstitucional para la donación de cadáveres” declaró el Doctor González Contreras.

Pero no todo el país sufre de este mismo problema, ya que ciudades como Guadalajara, donde se realizan de 11 a 12 transplantes por millón de habitante o San Luis Potosí con 14 o 15 pmh, convirtiéndola en la ciudad con más transplantes por millón de habitantes en Latinoamérica. De la misma forma existen muchos estados donde simplemente no se llevan a cabo.

Desde la formación del Centro Nacional de Transplantes en el 2001, los estados de México se han desarrollado de forma desproporcionada ya que cada uno tiene autonomía operativa, de manera que algunos se han desarrollado y otros se han estancado.

De acuerdo con el Dr. Ismael Gonzáles es necesario que se generen presupuestos operativos para los programas de transplantes, que permitan agilizar los procedimientos para realizar un transplante y optimicen el uso de los recursos económicos, tecnológicos y humanos de las instituciones de salud.

Un equipo de doctores encabezado por Gonzáles Contreras ha desarrollado un proyecto para poder aumentar el número de transplantes en Baja California a 8 pmh en el primer año, con un presupuesto de dos y medio millones de pesos anuales, una cantidad muy pequeña comparada con cinco millones de dólares mensuales que se gastan en Guadalajara, o un millón y medio en San Luis Potosí.

Estas nuevas medidas beneficiarían directamente a pacientes como Alfonso, que por ahora tiene que reunir alrededor de 35 mil dólares para realizar en un hospital privado el transplante de riñón que tanto necesita y que será donado por su madre, Elida Mortera, pero que no se ha llevado a cabo porque la institución médica federal a la que está afiliado no cuenta con los recursos para pagar el transplante y según sus padres, es muy importante que se realice lo más pronto posible para evitar que su estado de salud se complique y sea más caro el procedimiento.

Por ahora la familia de Alfonso no cuenta con el dinero necesario para el procedimiento médico, de manera que han comenzado una campaña para recabar fondos con empresas de la localidad y esperan contar con la colaboración de la comu-nidad para financiar su transplante.

Para saber más sobre el caso de Alfonso o si gusta apoyar para su transplante puede comunicarse con su familia a los teléfonos 011 52 (664) 158 3120.

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