April 28, 2006

Debate entre candidatos a la presidencia de México

Por Luis Alonso Pérez

La noche del martes 25 de abril, millones de hogares mexicanos encendieron sus televisores para ver la transmisión del primer debate entre cuatro de los cinco candidatos a la presidencia.

Un evento televisivo que había creado una tremenda expectativa entre la población votante y que desgraciadamente se transformó en una tribuna abierta para los insultos y descalificaciones entre los participantes, donde la ausencia principal no fue la de López Obrador, fueron las propuestas de gobierno de los aspirantes a la silla presidencial.

El debate tuvo como tema principal la Economía y se discutieron cinco temas: Política Hacendaria, Política Energética, Política Laboral, Combate a la Pobreza y Desarrollo Social y Desarrollo Sustentable. Se contó con la participación de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN); Patricia Mercado, del Partido Alternativa Social Democrática y Campesina (PASDC); Roberto Campa, del Partido Nueva Alianza (PNA), así como Roberto Madrazo, de la Alianza por México (AM). El candidato de la Coalición por el Bien de Todos (CBT), Andrés Manuel López Obrador no asistió a este evento, una decisión que causó gran polémica entre la opinión pública.

Las reglas fueron sencillas: Se dio inicio con la presentación inicial de los candidatos, posteriormente los candidatos tuvieron un periodo para exponer sus propuestas sobre cada tema con un periodo adicional para realizar una réplica. Al final los candidatos contaron con otro periodo para dar fin a su participación.

La primera participación, la cual corrió a cargo de Roberto Madrazo, dio inicio a una serie de calificativos agraviantes entre contendientes, al declarar que “la derecha intolerante y la izquierda conflictiva, nos quieren llevar a la incertidumbre y al estancamiento”. De ese momento en adelante los candidatos se dedicaron a denunciar los errores políticos, descalificar las posturas y exponer los momentos oscuros de las carreras de sus contrincantes, presentando documentos, videocasetes, fotografías y recortes de periódicos como supuesta evidencia.

Las confrontaciones verbales y denuncias fueron haciéndose cada vez más agresivas y en ocasiones groseras conforme avanzaba el debate. El candidato del PAN, Felipe Calderón declaró al PRI, partido al que milita Roberto Madrazo, responsable de la existencia del narcotráfico en México, ya que es fruto de la corrupción que su partido estableció en México como una institución durante 70 años. En una intervención posterior, Madrazo denunció el autopréstamo que se otorgó Felipe Calderón cuando era director de Banobras y a lo largo del debate lo llamó “el candidato del IVA a los alimentos y medicinas”. El candidato Roberto Campa no se quedó atrás en sus acusaciones y aprovechó su tiempo al micrófono para denunciar que su contrincante Roberto Madrazo no había pagado impuestos del 2003 al 2005 y que en ese mismo periodo realizó una serie de compras de inmuebles y autos de lujo, por lo que no puede declarar que no percibió ingresos. La candidata Patricia Mercado fue la única persona que se mantuvo al margen de las críticas y solamente se expresó en contra de la inefectividad en el gobierno que han demostrado los partidos “de siempre”.

Sin embargo no todo el debate se centró en las críticas, ya que la mayoría de los candidatos coincidieron en varios puntos como la necesidad de generar empleos bien remunerados e incrementar las oportunidades para los jóvenes que ingresan al campo laboral; Se consideró como una prioridad de vital importancia el respeto al medio ambiente y el manejo responsable de los recursos naturales, estando todos concientes de que las reservas de petróleo –fuente primordial de recursos en México– están cerca de agotarse; Todos sostuvieron un claro rechazo a la privatización de Petróleos Mexicanos (PE-MEX) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sin embargo se mencionaron a favor de la apertura a la inversión extranjera en el sector energético; El combate a la inseguridad y el narcotráfico figuró dentro de las agendas de todos; La simplificación administrativa y tributaria fue respaldada por cada uno de los candidatos, así como el respeto a la libertad sindical para los trabajadores mexicanos.

Un día después del debate los editoriales de los principales diarios mexicanos criticaron intensamente la forma en la que se llevó a cabo este primer debate, ya que muchos consideraron que los candidatos se habían centrado mucho en las descalificaciones e insultos y no habían presentado suficientes propuestas, ideas o proyectos. También se criticó la dinámica de debate que se había elegido, ya que no daba espacio para la participación positiva y solo reafirmaba las propuestas expuestas en los comerciales televisivos y demás publicidad de medios, convirtiendo la contienda política en una campaña de mercadotecnia electoral.

Los sondeos de opinión realizados por los diarios coincidían que la mejor participación fue la del candidato Felipe Calderón, ya que según los analistas mantuvo un comportamiento sereno y expuso puntualmente sus propuestas. Sin embargo la candidata Patricia Mercado quedó en segundo lugar gracias a su impecable desempeño, a pesar de encontrarse en cuarto lugar en las encuestas electorales.

El ausente del debate, Andrés Manuel López Obrador declaró en el diario La Jornada que las propuestas expuestas por los candidatos que participaron en los debates solamente daban continuidad a las formas tradicionales de gobierno y con modelos que no funcionan. También declaró que su ausencia en el debate no afectaba su delantera en las encuestas electorales.

Por el momento la contienda electoral está en un momento crucial y de nueva cuenta los mexicanos esperan el siguiente debate electoral que se llevará a cabo el 6 de junio.

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