April 7, 2006

¿Fue psicológicamente sano o peligroso que nuestros hijos hayan marchado en protesta de la Ley 4437?

Por: Doctora Luz

Qué difícil es cuando estamos divididos entre la seguridad y el miedo por la injusticia. Cuando crecen en el individuo estas sensaciones que atemorizan —no sólo a él, sino a la sociedad— surgen diversas maneras de protesta para expresar el desacuerdo o desaprobación hacia algún asunto en particular. Una de éstas puede ser mediante la manifestación masiva que se lleva a cabo en las calles —generalmente—. Pero lo que sucede cuando surgen estas declaraciones de inconformidad o de reprobación se origina algo inquietante: el hecho de que nuestros hijos –motivados en algunas ocasiones por nosotros mismos o por el contexto en el que se encuentren—, se hallan en medio del tumulto, participando activamente en las revueltas colectivas. Nos dejan con la boca abierta que ellos solos se organizaron por medio del internet!

Entonces se genera la interrogante: “¿Qué debimos hacer?”. Apoyarlos a que marcharan para que no sean unos “agachados” o protegerlos para que no les vaya a suceder nada; o bien, no permitirles que marchen en protesta porque tenemos la percepción de que los que marchan son sólo unos revoltosos.

¿En qué posición nos encontramos cuando nuestros hijos salen a marchar en las calles? Nos preguntamos acerca de su seguridad: “¿Qué tal si nuestros hijos -al marchar- provocan la atención hacia su familia y la migra se da cuenta de que somos indocumentados? ¡Que mejor no marchen!”. Pero entonces, “¿qué vamos a hacer si aprueban la ley? Y si nos deportan, ¿qué futuro nos espera si las cosas en México no están tampoco bien? ¿Qué será de nuestros hijos que viven en México? Y al más chico que nació (y vive) en los Estados Unidos ¿lo dejaremos aquí, con mi hermana, para que ella lo críe?”.

La ley 4437 y las marchas en las que nuestros hijos participan va más allá: vivir con temor. La crueldad de la ley 4437 es un dedo que señala a los indocumentados, haciéndolos responsables de los problemas que tiene Estados Unidos; y por otro lado, leyes substitutas que parchan el problema; mientras tanto, el presidente Bush y el presidente Fox reunidos en Cancún. Es ahí donde esta el problema y la solución; un conflicto binacional. Por este motivo, es tan importante que nuestros hijos conozcan el verdadero problema para que no permitan parches de leyes y dejen de señalar a los indocumentados emigrantes como un problema que se tiene que exterminar.

Seguiremos analizando: ¿Es correcto que nuestros hijos marchen? ¿Son ellos la esperanza? Cuando recordamos el 2 de Octubre de 1968 -la marcha de la noche de Tlatelolco-, nos preocupan nuestros hijos, puesto que por ningún motivo queremos que a ellos les suceda lo mismo o que salgan lastimados. U otros recordarán la marcha del 8 de Marzo de 1968 en Los Ángeles, donde grupos de estudiantes salieron de las aulas con el fin de pedir igualdad académica. Estas marchas -como otras- se recuerdan como desgracias causadas por la policía y el gobierno; pero también como triunfos, ya que se lograron cambios. ¿Qué les sucedió (emocionalmente) a estos estudiantes -los que marcharon en Los Ángeles-? Para unos de ellos, estas marchas acompañadas con un gran maestro se convirtieron en una motivación para ser profesionales, porque en ella aprendieron que la unión es la fuerza y cuando uno quiere algo y se lo propone, aun teniendo, miedo lo puede conseguir. La marcha del 25 de Marzo de 2006, en Los Ángeles contra la ley 4437, fue una experiencia positiva para aquellos que asistieron, repletos de solidaridad familiar y motivados por los locutores latinos. Esta marcha siempre se recordará con dignidad. Donde las camisas blancas con la piel morena lucían más que nunca.

Esta ley (4437), causará una gran cantidad de daños psicológicos. Me pregunto si han imaginado qué proceso usarán para “cazar” a esos 11 millones de indocumentados y deportarlos. ¿Será este proceso de cazar más dañino que unas marchas?

Para que sea efectiva y favorable (emocionalmente) la marcha de protesta en contra de la Ley 4437, es importante que nuestros hijos estén concientes de los siguientes 16 puntos:

1. Saber de qué se trata la Ley 4437.

2. Cuáles son las consecuencias de dicha ley.

3. Comprender ¿por qué la ley es injusta y racista?

4. Económicamente hablando, preguntarse: ¿por qué Estados Unidos se ha beneficiado con la mano de obra del indocumentado?

5. Cuáles son las normas para marchar sin violar la ley.

6. Qué es necesario hacer (durante la marcha) para que se logre comunicar su propósito.

7. La importancia de escoger buenos líderes que los representen frente a las cámaras y saber tomar buenas decisiones guiadas con personas con experiencia.

8. El asistir a marchas dirigidas para la comunidad dirigidas por organizaciones respetables, como la de AFSC Cristián Ramírez (619) 233-4114 y Roberto Martínez (619) 696-1210.

9. Entender cómo la unión hace la fuerza.

10. Comprender que los cambios son un proceso y que no deben darse por vencidos.

11. El marchar es un derecho.

12. El marchar significa abogar en unión por una injusticia; pero en ningún momento significa actuar con violencia. Es entendible sentir coraje; pero no es correcto actuar con rudeza.

13. Saber que hay otras formas aparte de marchar donde se puede llegar a detener tal injusticia y mantener la presión en el gobierno. Como por ejemplo: foros comunitarios; se le puede mandar una copia de la constitución a todos los senadores, congresistas, vice-presidente y presidente de los Estados Unidos para que lo vuelvan a recordar lo que se les olvidó. También, de sus propios libros escolares se les puede mandar a todos los representantes recordándoles que ellos fueron emigrantes. O bien, pueden ser creativos: como mandar una hoja de votar donde el nombre de su repre-sentante no sea seleccionado.

14. Esta es una gran oportunidad para reconocer que no únicamente somos individuos o que solamente formamos parte de una familia; sino también, que formamos parte de una comunidad, estado, país, mundo y universo. Que esto sea sólo el principio de los cambios que se necesitan.

15. Esta es una buena oportunidad para reconocer que hay que VOTAR, aun sabiendo que las elecciones antepasadas fueron robadas. Lo que más le asusta a los gobiernos es la unión pacifica.

16. Su seguridad es lo más importante. Tienen que estar al pendiente de que una persona o grupo mal intencionada pueda causar revuelo. Nunca se les olvide: Para vencer el odio es con amor, para vencer la injusticia es con justicia, para vencer la violencia es con la paz.

Cuando se crea una plena conciencia de lo que sucede se pueden tomar mejores decisiones. En la juventud no queremos ni que sean unos borregos ni que sean catalogados por unos rebeldes sin causa. Lo que les sucede a unos cuantos jóvenes es que la sensación de estar en una polémica les da energía y la pueden mal dirigir o tergiversar.

El trabajo de ser padres no es fácil, más aún debido a todas las injusticias. Por eso aquí tienen 16 puntos con los cuales ustedes pueden dialogar con sus hijos o maestros. Y consecuentemente, nuestros hijos obtendrán beneficios emocionales, tales como:

1. Desarrollar un interés en la escuela.

2. Generar un interés en su cultura mexicana, estadounidense y chicana.

3. Participar en el VOTO.

4. Continuar con la educación universitaria.

5. Aprender que la unión hace la fuerza.

6. Que el emigrar a diferentes lugares es un transcurso natural que lo vemos a través de la historia.

7. Los trabajos de los representantes políticos es para servirnos.

8. No tienen que vivir con miedo. ¡Tienen el derecho de hablar y ser escuchados!

9. Nuestros hijos marcharán con orgullo, paz y con un alta estima.

Se pueden comunicar con la Psicóloga Luz María Villanueva González PhD, VCS Seminars@yahoo.com (619) 434-7779.

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